TECNOLOGIA Y REDES SOCIALES

Mazda CX-3 2018: mejora en motorización y tecnología

Publicado el 04/04/2018 05:00 pm


Mazda ha presentado el CX-3 2018 en el Salón del Automóvil de Nueva York -30 de marzo al 8 de abril-, que llega con motores más avanzados y se pone al día en tecnología. Saldrá a la venta en Europa en verano.


Se trata del segundo 'restyling' que hace Mazda de este modelo desde su lanzamiento en 2015. El Mazda CX-3 más reciente "presta aún más atención a la filosofía de diseño centrada en el ser humano de Mazda, y proporciona al conductor y a los pasajeros una experiencia más refinada y de mayor calidad, en todos los aspectos", explica la compañía.


Entre los cambios exteriores, destaca la parrilla delantera de nuevo diseño, la opción del tono de carrocería Soul Red Crystal y unas nuevas llantas de aluminio de 18 pulgadas, en opción.


En el interior, las principales novedades se traducen en diversas mejoras en los sistemas de seguridad i-ACTIVSENSE, como un nuevo asistente de retenciones de tráfico -en combinación con la transmisión automática SKYACTIV-Drive- o los grupos ópticos led matriciales.


Motores


En cuanto al motor, se ofertará con el diésel SKYACTIV-D mejorado para garantizar el cumplimiento de las normas de emisiones EURO 6d-Temp, incluidas las pruebas de emisiones en condiciones reales de conducción (RDE). Para ello, se ha rebajado la temperatura de combustión gracias a un aumento de la cilindrada, y monta un catalizador de almacenamiento de NOx que reduce el contenido residual de óxidos de nitrógeno del escape hasta los niveles exigidos.


Igualmente, se han introducido algunas modificaciones en los motores de gasolina SKYACTIV-G, con el fin de reducir aún más las emisiones de partículas frecuentes en los motores de gasolina de inyección directa. Incluso sin filtro de partículas, el motor de gasolina SKYACTIV-G cumple los requisitos de emisiones de la norma Euro 6d-Temp, que contempla una prueba de las emisiones de partículas en condiciones reales de conducción.


Redes Pachamama (Fuente: El Economista)