Puno, 20 Agosto, 2017

 

Decenas de venezolanas emigran para dar a luz

La crisis, según la Encuesta Nacional sobre condiciones de vida de Venezuela (2016), tiene al 82% de los hogares en la pobreza. El mismo estudio dice que hay 9,6 millones de venezolanos que comen dos o menos veces al día. 

“O me iba o nos moríamos ambos”, dice Dariana Elluz Amaya, de 25 años. Tiene nueve meses de embarazo y una barriga que apenas se asoma. En una carpeta, que alcanza cuando quiere dar una fecha con precisión, ha ido guardando la historia de su hijo a punto de nacer.

Muestra dos ecografías. La de una clínica de Zulia le anuncia que tendrá un niño y la de Cartagena dice que será una niña. “Es que allá ni los exámenes hacen bien”, apunta indignada. Dos días después nacería Ashely Samara en la Clínica maternidad Rafael Calvo.

Dariana Elluz es una de las 82 venezolanas que en los dos primeros meses de este año han buscado atención en ese centro médico de Cartagena. En el mismo periodo de 2016, la cifra rozaba los 40 casos.

La mayoría –cuenta Jorge Quintero, médico y gerente del hospital– llega sin historia clínica, sin controles. “Por lo general ingresan por urgencias cuando ya tienen los dolores de parto o se sienten muy mal”, explica.

El camino para recibir atención, sin embargo, no es tan fácil. Él mismo lo reconoce. “El Estado colombiano está de espaldas a lo que está pasando con la salud en las regiones de frontera a raíz de la llegada de venezolanos. Se necesitan más recursos y una política que garantice su atención”.