Puno, 29 Abril, 2017

 

"Kim no tiene nada que perder": ¿Habrá guerra en Corea del Norte?

Desde hace varios días se ha agudizado la tensión política y militar en la península coreana a partir de las maniobras militares de Estados Unidos y Corea del Norte. La retórica también ha alcanzado altos niveles de agresividad, sobre todo desde Washington.

Para Daniel Wizenberg, periodista argentino especializado en el tema y que visitó territorio norcoreano, el cambio principal "respecto a la situación que se venía manejando en las últimas décadas, donde siempre hubo tensión, es la aparición de Donald Trump". Este experto apuntó que a este "juego que siempre tuvo un condimento retórico muy grande", se le sumó "un jugador de la retórica, la amenaza y la provocación" como es el presidente estadounidense.

Asimismo, analizó que "poner la tensión en conflictos externos" es para Trump "una buena manera de evitar discusiones internas que lo ponen mucho más incómodo, considerando que su popularidad no viene muy bien".

Y remarcó que si bien es cierto que EE.UU. movilizó un portaaviones, "ya tiene varias decenas de bases militares en Corea del Sur desde los tiempos de la guerra de Corea (1950-1953)". Es decir, que Washington "ya tiene presencia militar en la zona" y el hecho de que la refuerce "tiene que ver con alimentar más la hipótesis de la guerra y, sobre todo, de intimidar a una Corea del Norte que es pobre, pero tiene armas".

¿Quién se perjudica?

Ante la consulta de a quienes afecta esta situación, Wizenberg no dudó en afirmar que "a Corea del Sur no le conviene el régimen de Kim Jong-un, pero mucho menos una guerra". Es que "si hay alguien que sale perdiendo, que sale dañado" frente a un hipotético ataque de Corea del Norte "es Seúl", debido a que "son vecinos y enemigos íntimos".

"Kim Jong-un sabe que no tiene nada que perder y, en caso de que lo estén por destituir, va a salir con los pies para adelante".

Por eso resaltó que "cualquier movimiento en el equilibrio y 'statu quo' de la región perjudica a Corea del Sur". Esto se debe a que "el desarrollo del sur y el no desarrollo del norte, siempre fueron tan opuestos como complementarios". De hecho, el propio Wizenberg explicó en 2016 que el Seúl "tiene un PBI 46 veces más grande" que Pionyang y que "una caída del régimen generaría un ejército de reserva y de refugiados que distorsionaría el mercado".

De todas formas, hizo hincapié en que "los afectados históricamente" son los norcoreanos, debido a que "han perdido calidad de vida y han quedado en el medio, muchas veces sin saberlo, de un juego geopolítico donde los grandes actores siempre salen ganando".

¿Habrá guerra?

La pregunta que ronda esto días es si, efectivamente, se desatará o no una guerra en la península. Wizenberg plantea dudas al respecto. En primer lugar porque, como mencionó, no favorece a un aliado clave de EE.UU. como es Corea del Sur. Pero además, un conflicto bélico "sería desastroso principalmente para Corea del Norte porque la diferencia de fuerzas es impresionante": si bien "puede dañar a Corea del Sur, a Japón o incluso Hawái, sin duda saldrían perdiendo".

Por su parte, China "evaluaría muy seriamente que hacer antes de involucrarse en un conflicto bélico con EE.UU". El Gobierno chino "está muy cómodo en una situación de paz, mucho más que en una situación de guerra". Según el especialista, Pekín "va a mantener ese papel dual de apoyar a Corea del Norte para no tener frontera con Corea del Sur y, al mismo tiempo, condenar a Pionyang en la ONU". Así, puede seguir siendo "el mediador entre los norcoreanos y Occidente".

"A Corea del Sur no le conviene el régimen de Kim Jong-un, pero mucho menos una guerra".

Finalmente, analizó que "el papel que pueda jugar Rusia" en este conflicto "está mediado ya con otros factores como Siria, Crimea y una geopolítica a gran escala" que excede la problemática puntual coreana.

El régimen norcoreano por dentro

En 2016, Daniel Wizenberg visitó Pionyang. Si bien en los últimos años se ha abierto la posibilidad de viajar a Corea del Norte, siguen siendo pocos los occidentales que han podido conocer el país. Consultado sobre la realidad norcoreana, subrayó que se trata de "un régimen totalitario" y, a pesar de que indicó que "hay miseria", recordó que "también" existe "en los países capitalistas".

Para el periodista, se trata de un país "que ha quedado muy relegado y que se ha podido sostener" gracias a "un régimen completamente cerrado en materia de información" y, en gran medida, "de bienes y servicios". "Se abastece más por el contrabando y la economía informal que por la formal", que muestra "un país similar a Honduras o Mozambique", mientras que la primera "muestra otro país".

Así y todo "es un país chico, pobre, en el que hay clases sociales regidas por el culto a la personalidad", aunque aclaró que "no son las clases que hay en los países capitalistas" porque "se distribuyen mejor los recursos, pero son escasos".

Finalmente, analizó que Corea del Norte "no ha podido pasar la barrera de la guerra fría y la locura de sus líderes es lo que lo ha sostenido". Al "constituirse como una amenaza", ha evitado la invasión o ataque de EE.UU., algo "que ha sucedido en otros estados, por ejemplo de Medio Oriente". Wizenberg opinó que Kim Jong-un "sabe que no tiene nada que perder" y, en caso de que lo estén por destituir, "va a salir con los pies para adelante", lo que lo conviere en "mucho más peligroso que Saddam Hussein, que ni siquiera tenía armas químicas".

Redes Pachamama (Fuente: RT)