Más de 18 mil 800 pacientes diabéticos registrados en la región Puno enfrentan riesgo de muerte desde diciembre del 2025, ante el desabastecimiento crítico de insulina confirmado por el jefe de farmacia del hospital Carlos Monge Medrano.
El químico farmacéutico, Jhon Dino Machaca Quispe advirtió que «no hay ni un proveedor que nos quiera vender insulina», situación que afecta a todos los hospitales públicos de las zonas norte y sur de la región.
Solo en la Red de Salud San Román se diagnostican entre 200 y 500 casos nuevos de diabetes cada año: 363 en 2024 y 281 en 2023, según reportes epidemiológicos oficiales, lo que agrava la presión sobre el sistema sanitario regional.

El 56.7 % de los pacientes son adultos de 30 a 59 años, el 41 % son adultos mayores y más del 99 % padece diabetes tipo 2, con mayor incidencia en mujeres, según estadísticas de la Red de Salud San Román.
Sin insulina diaria, estos pacientes desarrollan cetoacidosis, complicación que genera daño masivo en órganos vitales y puede causar la muerte, según precisó Machaca Quispe al describir la gravedad clínica de la situación actual.
Ante la escasez, familias viajan hasta Bolivia o Lima para adquirir el medicamento de forma particular, con costos hasta cuatro veces mayores, mientras el hospital dejó de entregar insulina a 50 pacientes mensuales con dotación programada.
La crisis se originó por la suspensión nacional del registro de comercialización de laboratorios indios que incumplían certificaciones sanitarias. Las autoridades gestionan una compra internacional de emergencia, sin fecha concreta de solución.
