Un grupo de profesionales propone un plan de emergencia y contingencia para hacer frente a las pérdidas en la última campaña agrícola en la región Puno, que ascienden a 63 mil hectáreas de diferentes productos y cereales andinos.
Las sequías afectaron principalmente a la quinua en un 83 %, la papa en un 50 %, la avena grano en un 47 %, el tarwi en un 70%, la cañihua en un 39% y la cebada en un 25%, perdiéndose alrededor de 63 mil hectáreas, lo que afecta directamente a los productores e indirectamente a la economía de la población.
El doctor Juan José Vega lidera la promoción de un plan de emergencia por sequía que incluye la asignación de presupuestos para la recuperación de cochas, la construcción de mini reservorios y un plan de resiliencia para hacer frente a la escasez hídrica en la región.
El licenciado Máximo Ponce enfatiza que los gobiernos distritales y regionales cuentan con más de 5 y 6 millones de soles respectivamente para intervenir de manera inmediata y garantizar la producción agrícola-ganadera en la región Puno. Además, señala que es necesario priorizar la atención al sector agrario, ya que los gobiernos solo han destinado el 3% del presupuesto específicamente para este sector.
