La renuncia del premier Alberto Otárola, era una situación que se venía anunciando meses atrás, porque el Congreso y los grupos de poder ya le habían bajado el dedo, opinó la abogada Carmen Hualla, al tiempo de cuestionar el poder que ejercen las autoridades nacionales para favorecer a sus allegados.
Indicó que pese a ello, el expremier no supo reconocer los actos de corrupción que ha cometido, a pesar de que tampoco negó las conversaciones con la joven a la que presuntamente favoreció en contrataciones del estado por más de 50 mil soles.
“Esta era una persona que no cumplía con los requisitos para negociar con el estado, ni para ocupar un cargo tan alto; hemos visto que esto no ha ocurrido solo con el expremier, sino también en diversas instituciones que maneja el gobierno”, dijo, al tiempo de cuestionar este tipo de actos y afirmar que miles de profesionales no encuentran una oportunidad laboral para ejercer su profesión.
A través de Pachamama radio, sostuvo que con ello se demuestra una vez más que el país está cayendo al abismo, justamente por personas que ocupan cargos importantes y que son decisivos para el desarrollo del Perú.