La gestión regional encabezada por Liliana Velazco en Tacna se encuentra bajo la mira debido a acusaciones de despido arbitrario en perjuicio de una madre de familia. Según los informes, la afectada habría acudido a la nueva sede del Gobierno Regional acompañada de un oficial de policía para registrar que no había abandonado su puesto de trabajo y que había sido despedida de manera inexplicable.
La situación se habría desencadenado cuando la trabajadora alertó a las autoridades sobre dos mujeres atrapadas en el ascensor de las instalaciones. El incidente, que tuvo lugar el 4 de agosto, se hizo público después de que la empleada solicitara ayuda a través de la Multisectorial de Mujeres de Tacna, que actuó con prontitud para brindar asistencia.
Según versiones de medios locales, se especula que el despido podría haber sido consecuencia de que la trabajadora expusiera el incidente relacionado con el ascensor. Esta situación podría estar vinculada al nuevo edificio, cuyo valor supera los 100 millones de soles, y que ha sido objeto de duras críticas, especialmente después de que la Contraloría informara sobre defectos en su construcción.
El caso ha generado controversia y ha resaltado la importancia de investigar a fondo cualquier posible acto de despido arbitrario, así como de garantizar la transparencia en la administración de recursos y proyectos gubernamentales.