El dirigente aymara y exgobernador regional de Puno, Walter Aduviri, no podrá sufragar hoy en las elecciones debido a su situación legal. Actualmente cumple condena desde la clandestinidad, tras haber sido sentenciado, según afirma, sin haber participado físicamente en los disturbios, lo que considera una injusticia que además lo excluye del proceso electoral peruano 2026.
En declaraciones a Democracia Total de Pachamama Radio, Aduviri señaló que la sentencia lo mantiene alejado de su comunidad y le impide participar en encuentros familiares y actividades comunales.
“Quiero estar cerca de la familia, cerca de los hijos; esos procesos son encuentros familiares”, expresó el dirigente, quien también envió saludos a su distrito de Mazocruz (El Collao), a toda la región Puno y a las comunidades de la selva.
Reconciliación nacional, amnistía y nueva constitución
Aduviri sostuvo que el Perú arrastra, desde 1532 y la independencia de 1821, una historia marcada por la polarización, la división, la venganza y la discriminación racial, lo que, afirmó, requiere una reconciliación estructural y no solo política.
En ese sentido, consideró que dicha reconciliación debe incluir una asamblea constituyente plurinacional y una amnistía amplia para los llamados luchadores sociales, desde Tumbes hasta Tacna, abarcando tanto condenas pasadas como recientes.
Asimismo, saludó que la mayoría de candidatos presidenciales hayan incorporado el indulto en sus propuestas, al considerar que esta postura representa un avance hacia la reparación de lo que califica como injusticias históricas contra dirigentes sociales.
Industria, tecnología y soberanía como motor del desarrollo
El dirigente argumentó que un verdadero cambio estructural pasa por impulsar políticas de industrialización, agroindustrialización, así como el desarrollo de la ciencia y la tecnología, con el objetivo de mejorar los ingresos reales de la población.
“No hay país en el mundo que se haya desarrollado sin industria; la industria genera empleo”, enfatizó Aduviri, al tiempo que reclamó soberanía tecnológica como condición clave para superar la dependencia económica histórica del país.
Advirtió que, sin transformaciones profundas, el Perú continuará atrapado en un ciclo de crisis políticas, con vacancias presidenciales, cierres del Congreso y una creciente polarización, sin que los gobiernos logren responder a las demandas reales de la población.
