El director del hospital Manuel Núñez Butrón de Puno, Jean Paul Valencia Reinoso alertó que el consumo excesivo de alcohol durante la festividad de la Virgen de la Candelaria saturará los servicios de emergencia en la ciudad.
Según sus declaraciones, la llegada masiva de turistas entre el 6 y el 12 de febrero incrementa la presión sobre el personal médico, que debe atender casos graves de intoxicación etílica.
Valencia hizo un llamado a la población para comprar bebidas solo en establecimientos autorizados y evitar productos de origen desconocido, recordando que el abuso de alcohol puede dañar gravemente la salud.
Cada noche, el hospital atiende entre 25 y 30 pacientes por intoxicación alcohólica, muchos de los cuales llegan inconscientes. La situación se agrava con el reporte de la municipalidad, que indica que más de 4,500 personas han sido movilizadas en estado de ebriedad en las calles en los últimos días.
Esto no solo demanda más recursos sanitarios, sino que también representa un riesgo para la seguridad de los visitantes, que podrían superar los 300,000 durante los días centrales de la festividad.
Valencia subrayó la importancia de coordinar esfuerzos con la Policía Nacional del Perú, la fiscalía y otras autoridades para identificar y cerrar puntos de venta ilegal de alcohol.
Además, advirtió sobre el peligro que representa el consumo de bebidas adulteradas, que pueden agravar problemas de salud en personas con hipertensión, diabetes u otras enfermedades crónicas.
