El director del Instituto de las Culturas Andinas, Rolando Pilco Mallea, afirmó que en el mundo andino, las alasitas marcan el fin del ciclo agrícola y el comienzo de la producción, siendo una forma de expresar anhelos a la Pachamama.
Para Pilco Mallea, la participación en la feria de alasitas implica la materialización de deseos y representa el inicio de un nuevo ciclo productivo, con rituales como el incienso y challachi al adquirir las miniaturas.
Según el director de IDECA, adquirir miniaturas como casas o terrenos en esta feria es un deseo arraigado en la población andina, relacionado con su desarrollo interno y la simbología ritual presente en las chacras, donde se acude a un yatiri para realizar estos actos.
Además, destacó que las alasitas, una tradición de larga data, se han extendido a otras ciudades, donde la compra de miniaturas y las plegarias a la Pachamama reflejan la creencia en la prosperidad y la abundancia, buscando que estos deseos se hagan realidad.
