El alcalde de la Municipalidad Provincial de San Román, Oscar Cáceres Rodríguez reconoció públicamente el incumplimiento de diversos anuncios relacionados con la ejecución de obras viales en Juliaca. La autoridad edil admitió que persisten demoras en proyectos clave como la avenida Tacna y la avenida del Folklore, generando malestar en la población.
Durante la entrevista, el alcalde justificó los retrasos argumentando que las vías presentan un deterioro significativo que impide continuar con el simple bacheo de calles. Explicó que resulta necesario ejecutar proyectos más grandes mediante la planta de asfalto para intervenir arterias completas en lugar de reparaciones menores.
La autoridad municipal había prometido que la planta asfaltadora iniciaría operaciones el primero de febrero, sin embargo, reconoció que los plazos previstos se han extendido. Señaló que actualmente se acondiciona el terreno con una plataforma especial para soportar el equipamiento industrial necesario en las obras.
Además, el burgomaestre atribuyó parte de las demoras al periodo de lluvias que afecta la región, argumentando que resulta imposible avanzar en trabajos de asfaltado bajo estas condiciones climáticas. «Las obras incluso que están en ejecución siempre tienen en este periodo retrasos», manifestó la autoridad edil durante la entrevista.
Respecto a la avenida Tacna, cuyo deterioro fue advertido públicamente hace seis meses, el alcalde anunció que la primera semana de febrero iniciará el recapeo utilizando la planta asfaltadora. El objetivo consiste en tener lista esta arteria principal antes de la temporada de carnavales y la tradicional parada folclórica de la ciudad.
En cuanto a la avenida del Folklore, la autoridad municipal reveló que Electro Puno impuso limitaciones técnicas al exigir la movilización de postes de alta tensión no contemplados inicialmente. Esta situación generó un mes de retraso adicional, paralizando el 25% de los trabajos hasta resolver el movimiento de las instalaciones eléctricas subterráneas.
Finalmente, el burgomaestre reconoció que la obra no estará lista para la celebración del carnaval, descartando su uso durante las festividades tradicionales. «Yo no creo que lleguemos ya a bailar ahí», admitió la autoridad, comprometiéndose a entregar la infraestructura posteriormente para beneficio permanente de la población juliaqueña.
