Personal del Proyecto Especial Binacional Lago Titicaca (PEBLT) bloqueó deliberadamente el acceso a periodistas que acompañaban a alcaldes durante protestas por la inacción de institución. Personal de la oficina de imagen institucional negó el ingreso a la prensa tras más de una hora de espera, vulnerando abiertamente el derecho a la libertad informativa y obstaculizando la cobertura de un conflicto social que involucra a toda la región
Ocho alcaldes de la Mancomunidad Capac Coya acudieron a las instalaciones del PEBLT para exigir el cumplimiento de las funciones establecidas para la entidad, especialmente tras la declaratoria de emergencia emitida por la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). A pesar de contar con los recursos y maquinaria necesarios, el organismo no ha implementado acciones concretas en más de 45 días desde la declaración y además obstaculizó activamente la labor periodística.
Abraham Caya, vicepresidente nacional de la Mancomunidad Capac Coya, manifestó su indignación por la ausencia de respuesta institucional ante la crisis regional. «Venimos acá a pedir simplemente que este proyecto cumpla con el rol para el que ha sido creado. Estamos declarados en estado de emergencia por la PCM en un artículo que indica claramente que debe actuarse de forma inmediata», explicó durante la protesta.
El dirigente denunció que han transcurrido más de 50 días sin que se implementen las medidas necesarias para reparar caminos, carreteras y atender las necesidades del sector ganadero. La falta de liderazgo y el desconocimiento de la realidad regional por parte del actual director, proveniente del norte del Perú, agravan la situación según los manifestantes.
Los alcaldes señalaron que el director de la entidad no dio la cara hasta el momento, lo que intensificó su molestia. Caya incluso solicitó un cambio en la dirección del PEBLT: «Si es posible, pedimos que lo cambien a otro director que tenga vocación de servicio para la población, para la sociedad», afirmó con visible preocupación por el tiempo perdido.
Preocupación específica por la cuenca Llallimayo y problemas de contaminación
Russell Nilver Mamani, alcalde de Melgar, expuso específicamente su inquietud por las demoras en la ejecución de proyectos en la cuenca Llallimayo. El plan originalmente previsto para cuatro años ya se encuentra en su segundo año de implementación, pero el presupuesto de cuatro millones asignado no está siendo ejecutado adecuadamente.
«Estamos aquí para exigir el cumplimiento del cronograma de este proyecto y a la misma vez también el presupuesto necesario para poder atender a este sector como parte del resarcimiento de la cuenca por la contaminación», expresó Mamani, evidenciando que la situación afecta directamente a comunidades ya vulnerables por problemas ambientales.
Los manifestantes argumentan que a pesar de ocasionales reuniones con funcionarios del PEBLT, no se logran concretar soluciones efectivas ni implementar las medidas urgentes que la declaratoria de emergencia contempla. La ampliación del estado de emergencia para algunos distritos no ha significado una mejora en la respuesta institucional.

Grave atentado contra la libertad de prensa marca protestas ante el PEBLT
La arbitraria decisión de prohibir el ingreso a los periodistas durante la protesta no solo viola principios, sino que evidencia una política deliberada de opacidad institucional. Miembros de prensa que cubría las demandas de los alcaldes fue explícitamente bloqueado por personal del PEBLT, quien impidió físicamente su paso al piso donde se llevaba a cabo reunión en compañía de alcaldes que solicitaron el ingreso de los medios de comunicación para garantizar la transparencia del diálogo con director ejecutivo, constituyendo un ataque directo al derecho ciudadano de acceso a la información sobre entidades estatales.
Los dirigentes insistieron en que el factor tiempo juega en contra de las poblaciones afectadas, mientras la institución no demuestra intención de actuar con la urgencia requerida. La percepción generalizada entre los manifestantes es que el proyecto «está de mal en peor», según palabras textuales del vicepresidente de la Mancomunidad Capac Coya.
