Las principales ciudades del mundo dieron la bienvenida al 2025 con espectaculares celebraciones que iniciaron en el Pacífico Sur, donde Auckland se convirtió en la primera metrópoli en recibir el nuevo año mientras miles de personas se congregaban en sus cimas volcánicas para observar los fuegos artificiales.
Sydney continuó las celebraciones con más de un millón de personas reunidas en su icónico puerto para presenciar el tradicional espectáculo pirotécnico, donde el cantante británico Robbie Williams lideró un emotivo canto colectivo que incluyó ceremonias indígenas en reconocimiento a los pueblos originarios.
En Asia, el ambiente festivo se mezcló con la tradición del Año de la Serpiente, símbolo de renacimiento en el zodíaco asiático, mientras que Japón se preparaba para su festividad más importante con la limpieza ritual de templos y hogares como parte de sus costumbres ancestrales.
Sin embargo, Corea del Sur redujo sus celebraciones durante un período de luto nacional tras el trágico accidente del vuelo de Jeju Air en Muan, que dejó un saldo de 179 víctimas fatales, ensombreciendo las festividades en la región.
En el sudeste asiático, Bangkok destacó por la competencia entre centros comerciales con actuaciones musicales en vivo, mientras que Jakarta presentó un innovador espectáculo con 800 drones iluminando el cielo de la capital indonesia.
Roma inició el Año Santo con especial solemnidad, donde el Papa Francisco celebró las vísperas en la Basílica de San Pedro, en un evento que se espera atraiga a 32 millones de peregrinos durante el 2025.
París cerró un memorable 2024 con un espectáculo de luces en el Arco del Triunfo, tras haber sido sede de los Juegos Olímpicos, mientras la alcaldesa Anne Hidalgo proclamaba con orgullo que «París es una fiesta», capturando el espíritu festivo de la ciudad.
Las condiciones climáticas afectaron las celebraciones en algunas regiones, como en Edimburgo donde se cancelaron los eventos por una tormenta, aunque en Suiza los habitantes desafiaron el frío con tradicionales zambullidas en aguas heladas.
Río de Janeiro preparó la mayor celebración de Brasil en la playa de Copacabana, esperando recibir a más de 2 millones de personas vestidas de blanco, siguiendo la tradición local con un espectáculo de fuegos artificiales de 12 minutos.
Nueva York mantuvo su emblemática tradición en Times Square, donde miles de personas aguardaban la caída de la bola, un ritual que se remonta a 1907, mientras que TLC, Jonas Brothers, Rita Ora y Sophie Ellis-Bextor se preparaban para amenizar la velada.
Las Vegas anticipaba la llegada de 340,000 personas para su espectáculo pirotécnico en el Strip, mientras que el venue Sphere innovaba con la proyección de las cuenta regresivas en diferentes zonas horarias del mundo.
En el ámbito diplomático, el intercambio de saludos entre Xi Jinping y Vladimir Putin reforzó los lazos entre China y Rusia, con Xi expresando que ambos países «siempre avanzarán de la mano», según informó la agencia Xinhua, evidenciando su creciente cercanía frente a las tensiones con Occidente.
