La proliferación de discotecas y bares ilegales alcanzó niveles alarmantes en la provincia de San Román durante la gestión del alcalde Óscar Cáceres Rodríguez, superando la capacidad de fiscalización municipal. El regidor Salvador Valdivia Cárdenas denunció que más de 70 locales operan sin licencia frente a solo 11 autorizados.
Además, Valdivia Cárdenas cuestionó la inacción de los funcionarios municipales durante los tres años de gestión, pues no clausuraron establecimientos ilegales pese a contar con normatividad vigente. «No han hecho absolutamente nada. Si no estaba legalizado su funcionamiento, lo que han debido es clausurar, cerrar», afirmó el regidor ante la evidencia de descontrol administrativo.
Asimismo, el edil propuso endurecer las sanciones contra locales donde se detecten menores de edad consumiendo alcohol, planteando el cierre definitivo inmediato. Valdivia señaló que videocines y salas de proyección tampoco están contemplados en la normativa actual, generando vacíos legales que facilitan operaciones irregulares en zonas no autorizadas para este tipo de actividades comerciales.
Por otro lado, los vecinos confirmaron la multiplicación descontrolada de estos establecimientos en la jurisdicción provincial, superando incluso las cifras oficiales reportadas por la comuna. El regidor consideró que la cantidad real de locales clandestinos supera los 70 identificados, evidenciando una fiscalización deficiente por parte de las autoridades competentes en el territorio sanromano.
En consecuencia, surgieron denuncias sobre presuntas «bolsas de dinero» recibidas por funcionarios para permitir el funcionamiento de locales ilegales sin intervención municipal. Valdivia exhortó a quienes realizan estas acusaciones a presentar denuncias formales con evidencias tecnológicas, aunque reconoció la existencia de «dejadez» y posibles «malas prácticas» en el aparato administrativo local.
Particularmente, el caso del girón Ayacucho ejemplifica esta problemática, donde comercios registrados como venta de comidas operan vendiendo bebidas alcohólicas sin autorización correspondiente. «A las 16:00 observamos la cantidad de jóvenes que bajan desde ese girón en estado de ebriedad», denunció Valdivia sobre establecimientos que incumplen regulaciones sanitarias y comerciales vigentes.
Finalmente, el regidor advirtió que exigirá resultados concretos tras aprobar la ordenanza regulatoria, recordando que la normatividad prohíbe locales de venta de alcohol a menos de 100 metros de instituciones educativas. Valdivia prometió firmeza si la gestión municipal continúa sin ejecutar clausuras efectivas contra establecimientos que vulneran derechos de menores y normativas de zonificación comercial urbana.
