Un artefacto explosivo fue lanzado contra el establecimiento «Ferrehogar» en el sector Casimiro Cuadros, en Cayma, en lo que las autoridades investigan como un intento de cobro de cupos. El atentado, que no dejó heridos, ocurrió mientras los dueños se encontraban dentro del local y una madre transitaba con su hijo por las inmediaciones.
El estruendo se escuchó con claridad en varias cuadras a la redonda. Minutos antes de las tres de la tarde, un motociclista no identificado se aproximó al inmueble ubicado en la manzana C3, lote 5 del sector II, y arrojó el artefacto que estalló en segundos. Pese a la violencia de la detonación, que causó daños materiales significativos en la ferretería y rompió ventanas de viviendas aledañas, el saldo fue solo pérdidas económicas.
Extorsión en Cayma
Pero este no fue un hecho aislado. Los dueños de «Ferrehogar» venían recibiendo insistentes llamadas telefónicas que optaron por no contestar. También les llegó un mensaje con un video de visualización temporal que decidieron no abrir por miedo a represalias. Lo que no imaginaron es que el silencio ante esas amenazas no detendría la extorsión, sino que, al parecer, habría precipitado el ataque con explosivos. La hipótesis principal apunta a una banda de extorsionadores que busca imponer el cobro de cupos en la zona.
El regidor de la municipalidad de Cayma, Iván Velásquez, se presentó en el lugar e indicó que existe una creciente ola de extorsiones que afecta a los comerciantes. El funcionario señaló que la falta de logística adecuada impide que la Policía despliegue acciones de prevención efectivas, dejando a la población expuesta a las redes criminales que operan con impunidad.
Los agentes de la División de Secuestros de la Divincri ya tomaron el caso y realizan pericias para dar con los responsables. Cabe recordar que este es el segundo atentado que se produce en menos de un mes en el distrito de Cayma.
El 2 de agosto pasado, otro motociclista disparó en tres ocasiones contra una vivienda en la urbanización Los Ángeles, en la parte baja del distrito. La Policía no descarta que ambos hechos estén vinculados a las mismas organizaciones delictivas que operan en la ciudad de Arequipa y que mantienen en vilo a los vecinos del Cono Norte.
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