El gobierno aprobó un aumento salarial para la presidenta Dina Boluarte, quien ahora recibirá más de 35 mil soles mensuales, decisión que provoca indignación entre los docentes y sindicatos, que consideran la medida injusta en un contexto de crisis educativa y carencias nacionales.
Alexander Pilco Ticona, subsecretario nacional de la Federación Nacional de Trabajadores de la Educación del Perú, sostiene que la presidenta se sostiene únicamente por el respaldo de las fuerzas armadas, mientras enfrenta un rechazo total de la población, pues ya no puede dirigirse directamente al pueblo y recurre a estudiantes y personal uniformado para sus mensajes.
Pilco Ticona afirma que los maestros enseñan la verdad sobre los poderes del Estado, mientras la presidenta utiliza espacios escolares para exponer su versión de la realidad, generando una situación donde los docentes no pueden expresar ciertas verdades a sus alumnos, pero el gobierno sí lo hace abiertamente.
El dirigente señala que el Ejecutivo actúa según su conveniencia, rechazando lo que no le favorece, lo que demuestra una desconexión total con la realidad del país, pues los maestros enfrentan restricciones para comunicar su perspectiva en las aulas.
El reciente aumento salarial para la presidenta, aprobado por el Consejo de Ministros, solo espera su publicación en el diario oficial para entrar en vigencia, mientras Pilco Ticona considera que este incremento carece de justificación, dada la situación económica de la mayoría de peruanos.
En contraste, miles de docentes y estudiantes carecen de condiciones básicas para enseñar y aprender, ya que la brecha en infraestructura educativa ha crecido de 164 mil millones de soles el año pasado a 180 mil millones este año, profundizando la crisis en el sector.
El argumento de las autoridades de igualar los sueldos presidenciales con los de otros países no convence a los docentes, pues cada nación tiene una realidad diferente y el Perú no puede equipararse con economías más desarrolladas, según Pilco Ticona.
El dirigente sostiene que el régimen actual ha profundizado la corrupción, y la aprobación de este aumento salarial representa un paso más hacia el descrédito del gobierno, que enfrenta acusaciones de represión y persecución contra la población.
Diversos sectores consideran que el actual gobierno actúa como una dictadura, pues no respeta la opinión de la ciudadanía ni gobierna en armonía con los intereses del pueblo, lo que evidencia una democracia limitada y controlada por intereses particulares.
Esta situación, según Pilco Ticona, incrementará el rechazo social y podría motivar nuevas movilizaciones, ya que la indignación crece entre los trabajadores, quienes perciben remuneraciones muy inferiores a las de altos funcionarios y congresistas.
El dirigente destaca la desigualdad en la distribución de recursos, pues mientras los trabajadores del régimen 276 ganan apenas mil soles y los agricultores apenas doscientos o trescientos soles mensuales, los congresistas reciben doble remuneración en julio.
La falta de inversión en servicios básicos es visible en todo el país, ya que no se observan mejoras en la infraestructura escolar, el equipamiento en salud ni la red vial, lo que afecta directamente la calidad de vida de la población y el desarrollo nacional.
Pilco Ticona sostiene que el Congreso no ha vacado a la presidenta debido a un acuerdo entre los parlamentarios, cuyo objetivo es mantenerse en el poder hasta el 2026, por lo que ambos poderes del Estado se encuentran cuestionados y alejados de los intereses populares
En este contexto, FENATE Perú saluda a los maestros de Puno por su día, el 6 de julio, y resalta la conquista sindical de lograr que esa fecha sea reconocida como día no laborable para los profesores, además de convocar a una asamblea regional en Puno el 5 de julio.
También anunció una Asamblea Nacional presencial en Lima el 26 de julio, donde los delegados de FENATE participarán en la marcha nacional de lucha para exigir atención a la infraestructura educativa y la derogación de leyes consideradas inconstitucionales.
La movilización de docentes y estudiantes en los próximos días busca visibilizar las demandas del sector educativo y rechazar decisiones del Ejecutivo que consideran alejadas de la realidad que vive la mayoría de peruanos, según el dirigente sindical.