Comuneros quechuas del distrito de Chupa, provincia de Azángaro, se movilizaron hacia la ciudad de Puno para manifestar su rechazo a la apertura de concesiones mineras en su territorio. Autoridades y pobladores expresaron su preocupación por la presunta instalación de la minera TejllaCocha, que amenazaría las fuentes hídricas de la zona.
Quintín Huallpa Torres, teniente gobernador del distrito de Chupa, informó que la decisión de trasladarse a Puno se tomó tras una reunión en su localidad. Los comuneros exigieron que no se permita la operación de la empresa minera en su jurisdicción, debido a los riesgos que representaría para la agricultura local.
Según la información recibida por los comuneros, la empresa habría instalado un campamento y estaría iniciando trabajos de exploración en la zona. Esta situación genera alarma entre la población, pues temen una posible afectación ambiental a toda la provincia.
Los manifestantes demandaron un pronunciamiento público del alcalde distrital de Chupa, Antonio Mamani, respecto a la situación de la concesión minera. La autoridad edil no se habría manifestado sobre el tema, pese a la preocupación generalizada que existe entre los pobladores del distrito azangarino.
Los comuneros señalaron que no fueron informados ni consultados previamente sobre la instalación de la minera en su territorio. Esta falta de consulta previa vulneraría sus derechos como comunidad indígena quechua, reconocidos en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por el Perú.
La población solicitó la intervención de las autoridades competentes para esclarecer el estado de las operaciones de la minera TejllaCocha. Además, exigieron garantías para la protección de los recursos y las actividades agropecuarias, base de la economía familiar en el distrito de Chupa.


