Café Cola multiplicó por cinco su producción diaria, pasando de quinientos a dos mil quinientos litros, convirtiéndose en un emprendimiento familiar que genera empleo para más de diez trabajadores en Puno.
Yoni Toque Choque, creador de esta bebida regional, destacó el crecimiento sostenido de su proyecto empresarial gracias a la preferencia de los consumidores altiplánicos que han adoptado esta alternativa nacional.
El emprendimiento pasó de emplear cinco o seis personas a dar trabajo a más de diez colaboradores, duplicando su equipo de producción y consolidando la operación empresarial familiar.
La distribución se optimizó con puntos de entrega estratégicos, expandiendo las ventas desde Puno hacia Tacna, Arequipa, Ilo y Puerto Maldonado, ampliando significativamente el mercado de consumo regional.
La producción actual mantiene un proceso artesanal que el emprendedor planea modernizar mediante la automatización de la planta para incrementar la capacidad productiva y mejorar la eficiencia operativa.
Toque Choque manifestó su objetivo de convertir Café Cola en la bebida emblemática de Puno, consolidando la marca como símbolo del emprendimiento regional y la innovación altiplánica empresarial.
