Pareciera que el Ejecutivo y el Parlamento nacional se han puesto de acuerdo para cansar a la ciudadanía y seguir dilatando el adelanto de elecciones, ahora solo queda esperar que este tema sea tratado en la próxima legislatura o que la presidenta Dina Boluarte, sea destituida por el Congreso; de lo contrario, ambos poderes se quedarán hasta el año 2026, señaló el analista político Moisés Callasaca.
Indicó que pese a las ampliaciones dadas, se ha jugado al cansancio de la ciudadanía y, finalmente, no se aprobó el adelanto de elecciones, ahora esa posibilidad queda descartada para el presente año y lo único que queda es que la presidenta sea vacada o, en el mejor caso, renuncie a su cargo.
“Con esto avizoramos que tanto la presidenta como el Congreso, pretenden quedarse hasta el año 2026, actualmente, jurídica y técnicamente no hay nada que hacer”, dijo, al tiempo de resaltar las movilizaciones continuas en la región Puno, a pesar del debilitamiento en otras regiones.
A través de Pachamama radio, sostuvo que los parlamentarios legislan para sus propios intereses y no priorizan las necesidades y demandas de la colectividad.
