Los carnavales en Juliaca dejaron al menos treinta y seis toneladas de basura luego de la parada, informó Arturo Oroz Bocángel, gerente de Gestión Ambiental de la Municipalidad Provincial de San Román, resaltando el esfuerzo extraordinario del personal municipal para limpiar las principales calles.
El operativo se extendió más de lo previsto, ya que los trabajadores, que normalmente terminan a medianoche, tuvieron que esperar hasta las dos y media de la madrugada para comenzar el recojo de residuos, debido a la gran acumulación generada tras el desfile central.
Además de la parada, las tradicionales celebraciones y los cortamontes del carnaval produjeron cerca de sesenta toneladas de basura, una cifra elevada aunque aún inferior a las doscientas veintiocho toneladas diarias que usualmente genera la ciudad según su estudio de residuos.
El cerro concentró doce toneladas adicionales, dos más que en años anteriores, mientras que el recojo de la parada aumentó de cinco a siete toneladas, atribuido a la instalación de un mayor número de palcos a lo largo de la avenida Mártires del Dos de Mayo.
La parte más complicada fue limpiar debajo de los palcos donde no había tachos ni bolsas, pese a que la municipalidad había pedido con anticipación a los organizadores que gestionen su propia basura y mantengan orden durante toda la jornada festiva.
Ante ello, Oroz Bocángel anunció coordinaciones con la Gerencia de Desarrollo Económico para exigir que cada palco tenga personal propio de limpieza o pague por el servicio municipal, considerando que superan los cien y generan residuos especiales.
Finalmente, la llegada de cinco nuevas compactadoras prevista para el treinta de marzo permitirá reorganizar las rutas y establecer un nuevo horario nocturno de recolección de basura en Juliaca desde la medianoche hasta las siete de la mañana.
RP… ARTURO OROZ BOCANGEL
