La carretera que une las regiones de Arequipa y Puno, a cargo de la concesionaria COVISUR, se encuentra en pésimas condiciones de transitabilidad, causando daños a los vehículos y pérdida de tiempo para los usuarios. Desde el distrito de Santa Lucía (Puno) hasta Imata (Arequipa), un tramo de aproximadamente 73 kilómetros presenta agujeros y baches, evidenciando un abandono total por parte de la empresa concesionaria.
A pesar de no realizar el mantenimiento correspondiente, COVISUR continúa cobrando peajes como si la carretera estuviera en óptimas condiciones. Los transportistas y usuarios exigen al Ministerio de Transportes y Comunicaciones que intervenga en este tramo crítico, ya que ninguna autoridad ha alzado la voz contra estos abusos y la falta de seguridad en la vía.
El Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (OSITRAN), encargado de fiscalizar las concesiones, parece no mostrar interés en solucionar el problema. Los usuarios señalan que esta entidad solo cumple un papel de observador, sin aplicar sanciones a COVISUR por su negligencia. Ante esta situación, los afectados anunciaron medidas de protesta si no se atienden sus reclamos, incluyendo la suspensión inmediata del cobro de peajes.
Recientemente, una nevada y granizada en el sector de Lagunillas y Crucero Alto agravó la situación, dejando cientos de vehículos varados en ambos sentidos de la carretera. Los conductores tuvieron que esperar varias horas para continuar su ruta, ya que COVISUR no desplegó maquinaria pesada para limpiar la nieve y garantizar el tránsito vehicular.
Los usuarios y transportistas exigen una solución urgente a este problema, que no solo afecta la seguridad vial, sino también la economía de quienes dependen de esta ruta para sus actividades diarias. La falta de mantenimiento y la inacción de las autoridades han generado un malestar generalizado entre la población.
Finalmente, los afectados hicieron un llamado a las autoridades competentes para que tomen medidas inmediatas y exijan a COVISUR que cumpla con sus obligaciones. La carretera Arequipa-Puno es una vía clave para el transporte y el comercio entre ambas regiones, por lo que su mal estado representa un grave problema que debe ser atendido con urgencia.
