La Segunda Fiscalía Penal Corporativa de San Román, a cargo del fiscal provincial Ernesto Rojas Cayllahua tiene a cargo la investigación de la muerte de 18 juliaqueños el día 9 de enero en los alrededores del aeropuerto de Juliaca así como en el centro de la ciudad.
Cabe indicar que, antes que su despacho asuma el caso, el fiscal Guido Pilco Delgado era quien estaba a cargo del caso. En esa anterior etapa se tuvo avances pues se recabaron los certificados de necropsia, se solicitaron los documentos operativos a la policía y demás.
Sin embargo, el ministerio público le arrebató el caso y se lo dio a Ernesto Rojas Cayllahua, un fiscal de 42 años, egresado de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa.
El fiscal se desempeñó en la gerencia de trabajo del gobierno regional de Arequipa e ingresó al ministerio público el año 2014 como fiscal provincial penal del tercer despacho fiscal corporativo de la segunda fiscalía provincial penal de San Román.
Entre los antecedentes del hombre que tiene en sus manos buscarle justicia a los asesinados se tiene una mala actuación en el caso de una madre que fue enmarrocada en el terminal terrestre de Juliaca en el año 2020.
Debido a este caso, la Oficina Desconcentrada de Control Interno del Ministerio Público de Puno le abrió una investigación preliminar.
De acuerdo a lo recogido por diario La República, el fiscal llegó nueve horas después de conocerse el caso de una mujer privada de la libertad indebidamente.
Entre los casos que estuvieron en las manos del fiscal están la del asesinato de Magdalena Suaña, de los “Injertos del Altiplano”, el caso “Los Arranchadores del Sur”, la violación que tiene como sospechoso a Roly Wensolar Capajaña Gómez(32) entre otros.
Al fiscal también le solicitaron agilizar una investigación sobre el asesinato de una menor de 16 años en el año 2019.
De fuentes internas del Ministerio Público en Puno se sabe que los fiscales que pudieron ser competentes para investigar el caso 9 de enero, hicieron de todo para evitar hacerse cargo por las implicaciones políticas y las presiones de la ciudadanía de un lado y de la Fiscalía de la Nación por el otro.
Al tener una investigación interna en su contra, Ernesto Rojas, tiene un flanco débil por el cual lo pueden presionar para dilatar el proceso. Cabe puntualizar que la investigación en Juliaca está sumamente retrasada con respecto a la de Ayacucho.
Además, el semanario Hildebrandt en sus Trece, afirmó que luego que el caso pase a sus manos, el Fiscal Rojas se limitó a recoger testimonios de la policía y frenó en seco otras diligencias.
Pachamama intentó comunicarse con él, pero indicó que no puede dar declaraciones a la prensa. Esto fue advertido anteriormente pues, existe una directiva interna de parte de la Fiscal de la Nación para que ningún fiscal brinde entrevistas y declaraciones.
