El jefe del Centro de Operaciones de Emergencia Regional de Puno, John Nilton Cama Lipa, informó que al menos cuarenta familias se encuentran en estado crítico tras perder prácticamente todo por las intensas lluvias que azotan la región, dejando a los damnificados en extrema vulnerabilidad.
La mayoría de los afectados habita en la selva puneña donde las precipitaciones provocaron el colapso de viviendas, la destrucción de cultivos y la pérdida de bienes esenciales, situación que mantiene a las familias sin refugio seguro frente al mal tiempo que persiste.
El distrito de San Gabán figura entre los más golpeados porque las lluvias desataron deslizamientos que deterioraron viviendas e infraestructuras básicas, lo que ha generado preocupación constante entre las autoridades que monitorean la evolución de los daños en esta zona vulnerable.
Las vías que unen Puno con Madre de Dios sufrieron serios deterioros que complican el paso de vehículos y aíslan temporalmente a varias comunidades, obstaculizando tanto la evaluación completa de daños como la entrega oportuna de ayuda humanitaria a los más necesitados.
Cama Lipa señaló que varias municipalidades distritales omitieron reportar los daños en el Sistema de Información Nacional para la Prevención y Atención de Desastres, requisito indispensable para declarar emergencias y canalizar recursos del Gobierno Central hacia las zonas más afectadas.
El jefe del COER exhortó a las autoridades locales a registrar la información con prontitud porque este paso agiliza la asignación de asistencia oficial, garantizando que las cuarenta familias en estado crítico reciban el apoyo necesario para enfrentar esta difícil coyuntura climática.
