Comerciantes del Mercado Central de Puno denunciaron públicamente a la regidora María Rodríguez Espezúa por presuntamente interferir en la gestión de permisos municipales, obstaculizando autorizaciones para la mejora de infraestructura en uno de los puestos de la sección de bazares.
El comerciante del referido mercado, Feliciano Flores Bailón, de 82 años lleva más de un año esperando autorización para instalar una puerta enrollable en su quiosco, presentando documentos reiterativos ante la municipalidad sin recibir ninguna respuesta oficial, mientras la puerta adquirida permanece abandonada en un taller.
La hija del comerciante señaló que funcionarios les dicen «solamente falta el informe, ya le vamos a dar», pero el tiempo sigue pasando sin solución, añadiendo que su padre adulto mayor sufre las consecuencias del cierre de su puesto de trabajo.
Llamadas nocturnas y presunto favoritismo como mecanismo de presión
Una comerciante vecina del octogenario, denunció que, la administradora de mercados la llamó de noche para exigirle explicaciones por prestar luz al anciano comerciante, amenazándola con una multa, situación que atribuye directamente a órdenes de la regidora María Rodríguez Espezúa.
La misma comerciante acusó que la regidora actúa por amistad con una vecina del frente, generando un trato diferenciado y favoritismo que perjudica a quienes cumplen con presentar sus solicitudes ante la municipalidad provincial de Puno.
Los comerciantes afectados exigen solución inmediata a las autoridades municipales, recordando que existe un permiso general del mercado que ampara mejoras como techos y puertas, por lo que consideran injustificado el bloqueo sistemático a sus solicitudes.
