El congresista, Wilson Rusbel Quispe Mamani calificó de «desubicado» a su colega Flavio Cruz Mamani tras asegurar que el expresidente Pedro Castillo le debe más de 30 mil votos en las últimas elecciones.
Dejó en claro que Castillo no le debe votos a nadie, sino que su compromiso es con el pueblo de Puno, quien lo apoyó masivamente. Según el legislador, los argumentos de Cruz Mamani «no tienen sustento» y terminan «en el tacho de la basura».
Exigió a Cruz Mamani que explique a los ciudadanos de Puno por qué ha cambiado de postura y ahora se alinea con sectores que, según él, han dado la espalda a las demandas populares.
Recordó que Castillo representó una expresión clara de la voluntad del pueblo, especialmente en regiones como Puno, donde obtuvo un respaldo. Por eso, cuestionó que Cruz Mamani no defienda esos intereses en el Congreso.
El legislador fue más allá y pidió que su colega sea repudiado y retirado de su cargo por lo que consideró una traición a la confianza de los votantes de la población de la región.
Según Quispe, el pueblo de Puno eligió a Cruz para que legisle en beneficio de la región, no para que se una a «pactos mafiosos» con grupos como Perú Libre, Renovación Popular, Fuerza Popular y Avanza País, que, en su opinión, ha gobernador sin representar los intereses de la ciudadanía.
