La congresista Flor Pablo Medina afirmó que los partidos con mayor presencia en el Parlamento, encabezados por el fujimorismo, actúan bajo intereses particulares y no del país, imponiendo reformas que afectan a los ciudadanos y favorecen directamente a grupos económicos y políticos con poder.
La parlamentaria sostuvo que el Congreso actual ha realizado más de 50 cambios en la Constitución en estos cuatro años, sin siquiera consultar a la población mediante un referéndum, y que esas modificaciones fueron aplicadas para garantizar impunidad y fortalecer intereses ajenos al bienestar nacional.
Recordó que propuestas suyas como impedir la participación de personas con antecedentes judiciales en política nunca se debatieron, porque los partidos mayoritarios bloquean toda iniciativa que afecte sus privilegios y permiten que candidatos cuestionados mantengan presencia en las elecciones.
Pablo señaló que el debilitamiento de la Sunedu es un claro reflejo de cómo la mayoría parlamentaria prioriza intereses económicos, pues flexibilizaron la fiscalización universitaria y exoneraron de multas a instituciones privadas ligadas a partidos, dejando de lado estándares mínimos de calidad para los estudiantes.
La congresista manifestó que desde su experiencia como exministra fue testigo de cómo el fujimorismo impulsó permanentemente el boicot contra los gobiernos de Pedro Pablo Kuczynski y Martín Vizcarra, con interpelaciones constantes y una conducta destinada a impedir el desarrollo de cualquier gestión.
En esa línea recordó que el gobierno de Vizcarra intentó mantener autonomía en las decisiones del país, pero el fujimorismo y sus aliados tomaron la ruta de la vacancia y destruyeron la estabilidad política en lugar de construir un camino con responsabilidad para los ciudadanos.
Flor Pablo subrayó que los logros en política pública se desmoronaron en los últimos años, con retrocesos en lucha contra la anemia, abandono escolar masivo tras la pandemia y un impacto preocupante en la niñez y las mujeres, mientras las prioridades legislativas se orientaron a beneficios particulares.
Expresó que actualmente las autoridades han convertido el Estado en un espacio repartido, donde los ministerios sirven para colocar allegados sin preparación, debilitando capacidades técnicas y reduciendo las políticas sociales a simples oportunidades de mercantilización, sin priorizar alimentación ni desarrollo regional.
También resaltó que se aprobaron exoneraciones tributarias que significan casi 1000 millones de soles menos para el país, dirigidas a beneficiarios como casinos, tragamonedas y agroexportadoras, mientras los sectores más vulnerables continúan esperando mejoras en pensiones o programas de alimentación.
La parlamentaria cuestionó que mientras se regalaban beneficios fiscales a empresas, maestros y jubilados enfrentaban un sistema injusto, con sueldos que apenas alcanzan y sin opciones de jubilación digna, lo que evidencia la inequidad de las decisiones adoptadas por el actual Congreso.
La congresista advirtió que los intereses privados financian campañas millonarias, por lo que los partidos terminan legislando a favor de quienes los sostienen económicamente y no del pueblo que los elige, y reiteró que los electores deben abrir los ojos frente a estas prácticas.
Según Pablo, otro problema está en el uso de campañas de agresión y etiquetas para desacreditar a quienes piensan diferente, pues el terruqueo, las falsedades en redes sociales y la desinformación se volvieron armas de los grupos de poder para silenciar opiniones con fundamentos reales.
Resaltó además que el país necesita nuevas figuras políticas basadas en honestidad y trayectoria, dejando de lado personalismos y construyendo agendas mínimas de consenso, porque la fragmentación solo abre camino a partidos que se reparten beneficios y alejan soluciones de fondo para la población.
Flor Pablo indicó que observa candidatos emergentes desde distintas posiciones ideológicas, algunos con trayectorias profesionales limpias, y que es momento de evaluar propuestas serias sin importar la ubicación política, siempre que la aspiración sea servir al país y no enriquecerse con la gestión.
Finalmente señaló que pese a pertenecer actualmente al grupo de congresistas no agrupados, mantiene la convicción de impulsar una alternativa política diferente para el 2026, con propuestas claras y foco en recuperar la dignidad de la política, integrando ciudadanos decentes y con vocación de servicio.
