La consejera regional de Puno, Giorni Bautista Ticona, reconoció que no realizó fiscalización específica al techo del coliseo de Salcedo que colapsó recientemente. La funcionaria admitió que la zona constituía un área de alto riesgo vedada al acceso de personal fiscalizador durante la ejecución de trabajos.
El área del techo permanecía bajo responsabilidad exclusiva de Servicios Industriales de la Marina (SIMA) mediante convenio con el gobierno regional. Bautista Ticona señaló que «toda el área de trabajo donde se estaban realizando los trabajos estaba ya en manos de SIMA y nosotros mismos no podíamos ingresar». La empresa ejecutaba trabajos de soldadura con cargas en suspensión que impedían el ingreso de personal externo al proyecto.
La consejera visitó el coliseo de Salcedo por última vez durante el mes de noviembre del presente año. Sin embargo, las visitas de fiscalización no aparecen registradas en los informes semestrales del consejo regional correspondientes al ejercicio fiscal. Bautista Ticona también supervisó otras obras como el proyecto de irrigación Chajana ubicado en el distrito de Acora.
El equipo técnico de SIMA contaba con un residente de obra, un especialista y un ingeniero responsables de las charlas de seguridad. Este personal especializado asumía la supervisión directa de los trabajos de alto riesgo en la estructura del techo. La consejera manifestó que «había un equipo técnico de SIMA quienes se encargaban de las charlas de seguridad al personal».
La fiscalización regional detectó deficiencias en trabajos ejecutados por administración directa como adoquinado y algunas soldaduras menores. Bautista Ticona describió problemas en «los adoquinados, ciertas partes que ya se habían instalado» con daños posteriores y desniveles evidentes. El consejo regional alcanzó informes con observaciones a la gerencia de infraestructura y a la residencia de obra.


