El consejero de la provincia de San Román, Percy Quispe Miranda, reapareció de manera sorpresiva durante una ceremonia de entrega de equipos al hospital Carlos Monge Medrano, organizada por el Gobierno Regional de Puno. Al ser consultado sobre su labor de fiscalización de las obras en la provincia, Quispe Miranda sorprendió al admitir que desconocía tanto el avance físico como el presupuestal de los proyectos en ejecución.
Quispe Miranda reconoció que, a más de dos años de gestión, su única acción de fiscalización fue la presentación de una denuncia contra el Gobierno Regional de Puno por irregularidades en un proyecto. Este hecho dejó en evidencia que no ha supervisado adecuadamente las obras emblemáticas y los diversos proyectos que se desarrollan en San Román, una de sus principales responsabilidades como consejero.
Al ser preguntado sobre el estado de la obra del colegio secundario Perú Birf, inicialmente aseguró que avanzaba con normalidad y que ya tenía progresos significativos. Sin embargo, al profundizar en el tema, admitió que no estaba al tanto del avance físico y financiero del proyecto. Aunque mencionó que había solicitado informes, reconoció que no los había leído ni se había informado debidamente.
Una situación similar ocurrió cuando se le consultó sobre la obra de la segunda circunvalación de Juliaca. En un principio, afirmó con énfasis que se habían logrado avances importantes. No obstante, al ser cuestionado sobre los detalles del avance físico y presupuestal, confesó que tampoco conocía esa información, dejando en evidencia su falta de seguimiento a las obras clave de la provincia.
De esta manera, Percy Quispe Miranda dejó al descubierto su escaso conocimiento sobre el estado de las obras y proyectos en San Román. Su gestión parece haberse centrado más en intereses personales que en la fiscalización y el bienestar de la provincia, generando dudas sobre su compromiso con la población que representa.