Al mediodía de este último 16 de abril, un grupo de pobladores de la cuenca del río Coata se congregó frente a la Municipalidad Provincial de San Román. Los manifestantes expresaron su preocupación por la falta de atención del alcalde Oscar Cáceres, quien no se encontraba presente para recibirlos. Los pobladores habían solicitado una cita con el alcalde para abordar la grave contaminación del río Coata, que ha afectado la salud de la comunidad y la calidad del agua.
Los pobladores denunciaron que el río Coata ha estado contaminado durante años, causando enfermedades entre los residentes. La reciente crecida del río ha arrastrado basura hacia el lago Titicaca, agravando la situación. A pesar de haber ganado un proceso judicial, los pobladores sienten que las autoridades no están tomando las medidas necesarias para resolver el problema.
«Estamos contaminados con este río durante tantos años que nuestros hermanos se encuentran enfermos y nuestros ríos contaminados», expresó uno de los manifestantes. La frustración es palpable, ya que el alcalde no se encontraba disponible para atender sus demandas. Los dirigentes y presidentes de los centros poblados fueron recibidos por el gerente municipal, pero los pobladores no pudieron ingresar a la reunión.
La situación ha llevado a los pobladores a considerar medidas más drásticas, como cerrar el puente de Torococha. «Vamos a tomar cartas en el asunto y cerrar el puente de Morococha porque no podemos permitir que esto continúe», afirmó uno de los líderes. La comunidad exige que el alcalde asuma sus responsabilidades y cumpla con los compromisos adquiridos, como la provisión de combustible para el suministro de agua potable.
Félix Sucasaca Suasaca, uno de los manifestantes, expresó su preocupación por la salud de la comunidad. «Estamos molestos porque el alcalde Oscar Cáceres no está y nuestros hermanos se encuentran hospitalizados», dijo. La crecida del río Coata ha afectado gravemente a la agricultura local, destruyendo cultivos y dejando a muchos sin medios de subsistencia.
Jesús Inquilla Calsín, secretario del Frente de Defensa en contra de la contaminación del río Coata, también se hizo presente en la protesta. Inquilla denunció que la contaminación del río es responsabilidad del Ministerio de Vivienda y de la empresa Seda Juliaca, que vierte aguas residuales sin tratamiento. «Juliaca, con más de medio millón de habitantes, nos está matando con la contaminación», afirmó.
Inquilla también criticó la falta de acción del alcalde Oscar Cáceres, quien lleva tres años en el cargo sin tomar medidas efectivas. «Queremos saber qué acciones ha tomado el alcalde», dijo. La contaminación ha afectado gravemente al ganado y a la agricultura, y los proyectos de saneamiento no han sido ejecutados adecuadamente.
El proyecto de saneamiento, que comenzó en noviembre de 2019 con una inversión de más de 38 millones de soles, ha sido mal gestionado. La obra, que debía completarse en 11 meses, lleva cinco años en ejecución y aún no está terminada. La empresa Sigma, contratada para el proyecto, ha sido acusada de ser una empresa fantasma.
Inquilla hizo un llamado a la prensa internacional para que se haga eco de la situación en Coata. «No se puede vivir, está doliendo peor que Toromocho», afirmó. La corrupción y la falta de acción de las autoridades han llevado a la comunidad a un punto de desesperación.