El informe de la Contraloría General de la República ha puesto en alerta a los usuarios de la piscina municipal José Solórzano Salas, ubicada en el distrito de Putina, debido a una serie de deficiencias que ponen en riesgo su seguridad y salud.
Entre las fallas encontradas se destaca la falta de licencia de funcionamiento y autorización sanitaria por parte de la Dirección Regional de Salud de Puno, así como la ausencia de una directiva interna en la Oficina de Administración, personal capacitado, programas de desinsectación y desratización insuficientes.
Además, se ha constatado que no se implementó un libro de registro de accidentes y que los insumos y artículos de limpieza estaban almacenados de manera inadecuada, sin hacer uso de tarjetas de control visibles para el control de ingresos, salidas y stock de los mismos, lo cual pone en riesgo su conservación y abastecimiento.
La Municipalidad Provincial de San Antonio de Putina, responsable de la operación de la piscina, debe tomar medidas inmediatas para solucionar estas deficiencias y garantizar la seguridad de los usuarios.
