La Contraloría detecta tres fallas graves en la cancha deportiva de la escuela 73001 en Azángaro porque los arcos quedan incompletos junto con falta de señales de seguridad además entregan el espacio sin liquidación administrativa esencial para su cuidado continuo.
Técnicos valoran los arcos de fulbito al cien por ciento pese a que faltan piezas metálicas inferiores según planos oficiales, se advierte que este error genera pagos por trabajos ausentes lo que daña la estructura deportiva básica.
El pozo a tierra permanece sin avisos visibles para ubicarlo rápido ante descargas eléctricas o incendios, la jefa institucional señala que esta omisión expone a los niños estudiantes que juegan a diario dentro del colegio escolar.
La municipalidad de Azángaro entrega el proyecto sin cierre contable de los gastos realizados hasta ahora, la contraloría precisa que este desorden impide registrar bienes públicos mientras crecen pastos sobre la loza sintética nueva.
La malla raschel colapsa bajo el peso del granizo y luminarias exteriores fallan por uso prolongado, los auditores confirman que la estructura metálica muestra inclinación peligrosa capaz de derribar postes sobre alumnos en cualquier momento.
El alcalde Salvador Apaza Flores recibe notificación para corregir estas fallas técnicas en cinco días hábiles justos, la entidad contralora supervisará el plan de corrección urgente que salve la inversión en este espacio del barrio local.
