Desde hace varias semanas, los cortes intempestivos de energía eléctrica se vienen registrando en toda la región de Puno, especialmente en las provincias de Sandia, Carabaya y Lampa. Según informaron de los oyentes, estos cortes son recurrentes durante la temporada de lluvias intensas, y aunque el tiempo adverso tiene un papel importante, también señalan que el deterioro y la antigüedad de las líneas de transmisión contribuyen al problema.
Los habitantes las zonas afectadas reportan que los constantes apagones afectan directamente las actividades cotidianas de la población especialmente al desarrollo normal de trabajos y estudios, además de poner en riesgo equipos electrónicos y electrodomésticos, que sufren daños debido a las repentinas variaciones en el voltaje.
La situación ha generado un creciente malestar entre los residentes, quienes expresan desconfianza hacia la empresa proveedora de servicios eléctricos. A pesar de las quejas, los pobladores aseguran que no se han tomado medidas adecuadas para solucionar esta problemática, lo que agrava aún más la incertidumbre sobre el abastecimiento de energía en la región.
A pesar de los esfuerzos de la comunidad, que ha presentado memoriales y solicitudes formales para exigir respuestas, hasta el momento no se han obtenido soluciones concretas. Los dirigentes sociales insisten en que es necesario tomar medidas urgentes para garantizar un suministro eléctrico estable y seguro para todos los pobladores de Puno.
