El secretario del Frente de Organizaciones Populares de Puno, César Tito Rojas, señala que la población enfrenta una amenaza con el posible incremento de tarifas de agua, mientras las autoridades muestran inacción y la ciudad sufre escasez constante.
Los habitantes de Puno viven una situación complicada, el agua llega a las viviendas racionada, solo por horas durante la tarde, lo que genera molestia y preocupación en las familias.
La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento ha realizado audiencias públicas virtuales sobre el servicio de agua, pero, según Tito Rojas, estas reuniones no cuentan con verdadera participación de los vecinos.
El FOP ha enviado diversas solicitudes a la Empresa Municipal de Saneamiento de Puno para concretar una reunión presencial, con el objetivo de recibir respuestas claras sobre la falta de agua en la ciudad.
Tito Rojas sostiene que los directivos actuales de EMSA PUNO no toman decisiones efectivas para mejorar el abastecimiento, además, indica que los miembros del directorio ni siquiera serían de la región.
En palabras del dirigente, la empresa EMSA PUNO parece funcionar como una oficina de empleos y no como una entidad comprometida con el suministro eficiente de agua, por esa razón pide una reorganización.
Los usuarios rechazan cualquier propuesta que implique subir el costo del agua, argumentan que el servicio sigue igual de irregular y no existen mejoras que justifiquen más pagos.
Además, dijo que los usuarios notan que la SUNASS, a pesar de su función supervisora, no toma acciones contundentes ante la situación, el malestar crece porque las interrupciones persisten sin solución.
El dirigente indica que la empresa municipal ha invertido en infraestructura, compra de camionetas y salarios altos para funcionarios, cambios que no llegan a la vida diaria de los usuarios.
Las medidas actuales no solucionan la falta de agua, Tito Rojas afirma que ni los cortes programados ni el reparto por cisterna dan respuesta a una demanda urgente que necesita proyectos grandes.
En ese marco, solicita que la próxima reunión sea presencial, exige la presencia del directorio de EMSA PUNO, sus gerentes, la SUNASS y representantes de los barrios para hablar de frente.
Rojas fija como plazo la primera quincena de agosto para que esa reunión suceda, de no concretarse, las organizaciones sociales ya evalúan salir a las calles en señal de protesta.
