Sporting Cristal arrancó un empate 2-2 ante Universitario en el estadio Alberto Gallardo, revirtiendo una desventaja de dos goles con cuatro cambios consecutivos que encendieron al equipo celeste en la segunda mitad.
Paulo Autori movió el banco con decisión: Sosa, Canchita, Iberico y Ávila ingresaron al hilo, transformaron por completo el juego celeste y le dieron desborde, verticalidad y fútbol al equipo que se ahogaba sin ideas.
«No es fácil que cuatro jugadores que ingresen y rindan», reconocieron los analistas, subrayando que Leandro Sosa fue la figura y que Canchita González devolvió el toque y la pausa que Cristal había perdido.
La ‘U’ pagó cara su soberbia
Universitario desperdició tres opciones claras para sentenciar, y Rabanal no supo hacer tiempo ni gestionar la ventaja, mientras su banco —Fértoli, Migueliño y Gasama— observaba el derrumbe sin ingresar al campo.
Los dos penales que igualaron el marcador —Biseu sobre Fara y Ancajima sobre Tábara— fueron infracciones infantiles que los analistas calificaron de absurdas, regalos que Cristal no dudó en aprovechar con frialdad.
Cristal demostró su carácter histórico: en 2002 ya había volteado un 3-1 en el Monumental, y esta vez volvió a confirmar que no existe ventaja segura cuando los celestes aún respiran en el campo.
