El segundo lugar nacional que obtuvo Emsapuno en calidad de servicios de saneamiento generó un fuerte debate en Puno, donde dirigentes sociales cuestionan el reconocimiento ante la realidad que vive la población de la ciudad.
César Tito Rojas, secretario del Frente de Organizaciones Populares, manifestó que este galardón no es merecido porque Emsapuno se encuentra en una situación operativa muy compleja para atender a los ciudadanos.
La empresa de agua potable fue destacada por la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento con el segundo lugar a nivel nacional en el reciente ranking de calidad de servicios de saneamiento.
Rojas señaló que la empresa no resuelve los problemas fundamentales de los ciudadanos, carece de una visión a largo plazo y solo brinda soluciones momentáneas a la población de Puno.
La empresa opta por la racionalización del agua ante la escasez de lluvias entre julio y noviembre, una medida que afecta directamente a los vecinos de toda la ciudad de Puno.
El reservorio del cono norte representa otro problema pendiente, un proyecto discutido desde 2014 que lleva más de diez años sin avances, perjudicando a los barrios de esa zona urbana.
Tito Rojas se preguntó por qué Emsapuno adquiere vehículos e infraestructura nueva, pero el servicio a la población no mejora sustancialmente en la calidad de atención a las familias puneñas.
Las organizaciones populares de Puno están demandando soluciones y rendición de cuentas por parte de Emsapuno, su directorio y la propia Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento ante esta situación.
Se solicitó la presencia del presidente del directorio y alcalde Javier Ponce, junto a funcionarios de Emsapuno y Sunass, en una reunión programada para este jueves once de septiembre.
