De los 14 conflictos sociales que se tienen registrados en la región Puno, cuatro se encuentran latentes y uno se amplía al ámbito multirregional; se trata del conflicto originado con la vecina región de Tacna a raíz de la ejecución del proyecto Vilavilani II, informó el jefe del módulo de la Defensoría del Pueblo en la provincia de San Román, Nivardo Enríquez Barriales.

Señaló que, desde esta institución se realiza un monitoreo a los diferentes conflictos sociales que se tienen en la región Puno, siendo uno de los que se arrastran por más tiempo, la ejecución del proyecto Vilavilani II, obra que es rechazada por la población de la zona sur de la región y por el que piden su cancelación definitiva.
Asimismo, destacó el conflicto originado por la contaminación de la cuenca Llallimayo, en la provincia de Melgar y sostuvo que el último viernes se realizó la mesa técnica de trabajo y se tienen avances en el proceso de diálogo.
A través de Pachamama radio, también se refirió a los conflictos originados contra las autoridades ediles y los instó a manejar de manera transparente sus recursos e informar a la población sobre sus acciones.
