La Unidad de Protección Especial (UPE) de Puno iniciará esta semana el proceso de acogimiento familiar para tres menores que quedaron huérfanos en Juliaca, luego que su madre falleciera en un accidente de tránsito en la salida a Huancané, distrito de San Miguel, según informó el coordinador del módulo defensorial de San Román, Nivardo Enríquez Barriales.
Los niños perdieron a sus padres y desde diciembre de 2025 se tramita su desprotección familiar. Actualmente viven con su tía Paola en un domicilio establecido en Juliaca, donde personal de la UPE realizó visitas para evaluar las condiciones.
Enríquez Barriales explicó que «la brevedad posible pueda emitir la resolución correspondiente», tras levantar un acta recomendando la emisión urgente del documento legal. La resolución de acogimiento debe garantizar la protección formal de los menores bajo un familiar responsable.
El fiscal de familia, Richard Luque Bautista presentó una medida cautelar ante el juzgado para crear cuentas bancarias a nombre de los menores. Esta acción busca proteger las donaciones que ciudadanos han realizado voluntariamente para apoyar a los niños huérfanos.
La conformación del consejo de familia priorizará la adquisición de terreno para construir una vivienda. Instituciones educativas privadas ofrecieron apoyo escolar, aunque estas coordinaciones dependerán del tutor legalmente designado para ejercer funciones de padre y madre.
Los menores requieren acompañamiento psicológico permanente debido a videos difundidos en redes sociales. Enríquez advirtió que estos contenidos traerán consecuencias durante 10 o 20 años, por lo que el apoyo debe extenderse hasta la etapa universitaria.
Instituciones como la Defensoría del Pueblo, DEMUNA y el Centro de Emergencia Mujer realizarán visitas domiciliarias periódicas. El seguimiento garantizará los derechos a educación, salud y bienestar hasta que los menores alcancen la mayoría de edad.


