Durante el último domingo, un conductor de vehículo reportó haber sido detenido por agentes policiales en la vía interoceánica, quienes, según su denuncia, lo retuvieron de manera arbitraria alegando que estaba conduciendo bajo los efectos del alcohol. La situación se tornó aún más angustiante ya que el menor que lo acompañaba se encontraba enfermo y lloraba durante el tiempo de detención.
El conductor identificó al policía Juan Alejo Pizarro, asignado al patrullero EPP-996, como responsable de la intervención. A pesar de solicitar un examen toxicológico para demostrar su sobriedad, su petición fue ignorada.
Finalmente, al llegar a San Anton, el agente admitió la posibilidad de fallas en el alcoholímetro y dejó al conductor continuar su viaje.
Este modus operandi de los agentes policiales plantea serias dudas sobre su conducta, sugiriendo posibles casos de extorsión a otros conductores.