El Liverpool logró su sexto título de la UEFA Champions League tras vencer por 0-2 al Tottenham en la final disputada en el Estadio Metropolitano en Madrid.

Tanto Pochettino como Klopp pusieron en Liza a sus mejores jugadores. Kane, que no jugaba desde la ida de cuartos ante el City, volvió al once con Lucas Moura, héroe en semifinales, partiendo desde el banquillo. Firmino, también recuperado de su lesión, también fue titular sorprendiendo la suplencia de un Milner tras buenas actuaciones.

Si ya se esperaba un duelo trepidante, antes del minuto uno, un centro de Mane golpeó en el brazo de Sissoko que estaba dentro del área. El árbitro señaló penalti y Salah, tras su desgraciada lesión la pasada campaña, se encargó de fusilar a Lloris. El 0-1 dejó tocado a los 'Spurs' y Alexander-Arnold pudo aumentar la ventaja en el 17’ con un lejano tiro.

Con el trascurso del primer acto el partido continuó con sus tintes tácticos y con su poco fútbol asociativo, de ahí que la tercera gran ocasión del choque, también del Liverpool, fuera un disparo desde la frontal que Lloris envió a córner. El primer tiempo llegó a su fin con un Liverpool contento con el marcador y con un Tottenham obligado a arriesgar. Y con Kane notando la falta de partidos.

Al inicio del segundo acto los 'Spurs' salieron con otra marcha en busca del empate, y los 'Reds', por su parte, tenían en mente sentenciar a la contra. Curiosamente, Klopp fue el primero en mover su banquillo con Origi y Milner entrando, mientras que le siguió Pochettino dando entrada a Moura. Mientras, Milner, con un tiro ajustado en el 69', pudo sentenciar la final. Su disparo pasó rozando el palo izquierdo de un Lloris que hizo la estatua.

Agonizando la final, el Tottenham empezó a jugársela y por tanto a dejar espacios. No le quedaba otra. Son, de lo mejor de los 'Spurs' y Moura, en el minuto 80, por doble partida, obligaron a Alisson a intervenir. Estas acciones hicieron creer a los de Pochettino, que volvieron a rozar el empate con un lanzamiento de falta de Eriksen. Alisson volvió a resultar providencial.

Y del posible 1-1 se pasó al 2-0 cuando Origi (clave en semifinales ante el Barça), que lleva unos minutos en el terreno de juego, cazó un balón dentro del área para batir a Lloris por su palo largo y sentenciar la final.

Datos clave

Salah, primer egipcio en marcar en una final de la UCL, hizo el segundo gol más rápido de la historia en una final de la Champions
Los 'Reds' han ganados los cuatros partidos de la UCL esta campaña en los que ha marcado Salah
Tras dos finales de Champions perdidas, Klopp logró al fin ganar su primera
El Tottenham, junto con el Bayern, son los únicos equipos que no han marcado al menos un gol en una final de la Champions desde 2010
De las 26 finales anteriores de la UCL, el equipo que marcó primero, ganó en 20 de ellas


Fuente: por Daniel Huerta UEFA.com