Fue finalista a The Best 2019. En diciembre disputará la Copa Mundial de Clubes con el Liverpool "No hay que dejar de perseguir nuestros sueños". Alcanzar el reconocimiento universal del mundo del fútbol siendo defensa exige tener algo especial. En términos de vistosidad, la capacidad de evitar goles pierde en la comparación con la habilidad de anotarlos.

En las casi tres décadas de premios de la FIFA que encumbran al mejor jugador del año, únicamente cuatro veces había figurado un defensor entre los tres finalistas en la categoría masculina. Y de esos cuatro, solo dos pueden ser considerados defensas puros (Fabio Cannavaro, vencedor en 2006, y Paolo Maldini, segundo en 1995), puesto que Lothar Matthaeus (ganador de 1991) se reconvirtió en volante al final de su carrera y Roberto Carlos (segundo en 1997) repartía al 50% sus acciones ofensivas y defensivas en la banda.

Así las cosas, la presencia de Virgil van Dijk entre los finalistas a The Best de 2019 es altamente meritoria, pero un justo reconocimiento, al fin y al cabo, a su excepcional campaña.

FIFA.com habló con el central del Liverpool y de la selección de Países Bajos, que se muestra tan tranquilo ante las preguntas como en el fragor de la Premier League o la Liga de Campeones de la UEFA.

Es complicado situarse entre los tres candidatos finales de The Best siendo defensa. ¿Cómo convencería a un chico para que actuase en esta demarcación, en lugar de ser un jugador ofensivo?
Creo que cuando uno es pequeño, a los ocho años o así, lo más importante es disfrutar jugando. Si a uno le apetece defender debe salir y tratar de que los rivales no marquen ningún gol. El otro mensaje que me gustaría transmitir es que no todo el mundo tiene ante sí un camino perfecto para llegar a lo más alto. Cada uno tiene su propia manera de alcanzar la cima. A veces resulta un poco más fácil si se tiene algo más de calidad que los demás, pero otras se consigue con muchas más cosas que acompañan al talento, como el esfuerzo y la dedicación, y también se necesita una pizca de suerte. Así que no debemos rendirnos nunca ni dejar de perseguir nuestros sueños.

Usted figuró entre los tres candidatos finales gracias a una temporada 2018/19 extraordinaria. ¿Cuáles fueron sus mejores momentos de ese ejercicio?
Hubo muchos partidos fantásticos durante toda la temporada, con grandísimos goles, y un gran fútbol. La temporada que hicimos nos dejó varias recompensas personales. Ganamos el guante de oro, fuimos el equipo con menos goles en contra de la liga, tuvimos dos botas de oro, y Alisson también ganó la Copa América y su guante de oro. Hubo muchas cosas fantásticas, y fue por todo el empeño que pusimos en nuestro juego, tanto en defensa como en ataque. Estoy muy contento de que tuviésemos una temporada tan buena y de que acabásemos ganando la Liga de Campeones.

Su entrenador, Juergen Klopp es una persona muy risueña, siempre está sonriendo y riéndose. Confiese: es imposible que esté tan contento todo el tiempo. ¿Hay algún aspecto suyo que no le guste, lo que sea?
¡A mí no hay nada suyo que me disguste! Pero hay muchas veces en las que grita y no está contento, y le da órdenes a todo el mundo. Él es así. El jefe es así. Es tal y como lo ve todo el mundo por televisión. Así de apasionado. Quiere ganar todos los partidos. Si es posible, aspira a pelear por cada metro de césped. No siempre sonríe, para nada, ¡y tampoco está todo el tiempo de broma, de ninguna manera! Nos grita y nos pone mucho trabajo, y a veces también aplica la mano dura.

Los tres finalistas a The Best este año, Messi, Cristiano y usted, presentan tres personalidades muy distintos. ¿Cree que tienen algo en común para situarse como los mejores futbolistas del mundo?
Bueno, lo único que se me ocurre es la repercusión que hemos tenido en nuestros equipos y selecciones nacionales. En este caso, solo puedo referirme a mi propia situación. Estoy muy contento y muy orgulloso de encontrarme entre estos jugadores, que están entre los mejores que haya habido nunca. Todos han dicho que yo también merecía estar ahí después de la temporada que hice con el Liverpool y la selección neerlandesa.

El próximo mes de diciembre les espera la Copa Mundial de Clubes de la FIFA en Catar. Ahora mismo están disputándose las semifinales de la Copa Libertadores, Boca-River o Flamengo-Grêmio: ¿tiene alguna preferencia acerca de sus potenciales rivales?
Son todos equipos fantásticos. Los conoce todo el mundo, y todos saben lo apasionadas que son sus aficiones. Podría ser cualquiera de ellos, y ante el que sea creo que habrá un grandísimo ambiente, van a viajar muchísimos hinchas. ¡Ya veremos qué pasa!


Fuente: FIFA