Pese a que no fue el mejor arranque de partido de la era Flick, el marcador apenas señalaba el primer cuarto de hora cuando un centro al segundo palo de Müller encontró a Gnabry, el pequeño extremo devolvió la pelota al centro donde Pavard remató con la suerte de que el balón pegó en un defensor para entrar en la red.

“El sóftbol peruano no podía parar, es resiliente, conoce lo que es entrenar en diversas locaciones, es por ello que inmediatamente iniciaron las prioridades en decidir las categorías a implementar en casa y por supuesto no descuidar a la batería (pitcher y cátcher), y pensando siempre en la SALUD de nuestros atletas y entrenadores, decidimos el entrenamiento desde casa”, agregó la titular de softbol.

«Queremos solidarizarnos con lo que está pasando en el país. Lamentamos mucho la situación, pérdidas humanas y lo que está causando todo esto. Escuchándolo al ministro de Salud, creo que es necesario que confíen. Llega un momento en el que todo el mundo acata. Yo he acatado rigurosamente, pero estamos en momento crucial. El país está en un momento crucial y en un punto hay que pensar en todo. Estrictamente en lo deportivo, el fútbol necesita reactivarse. Volver a entrenamientos. Hablamos del más alto nivel de profesionalismo. No solo fútbol, las actividades deportivas necesitan reactivarse»

“Se puede vivir sin fútbol”, escuchamos. Es cierto, llevamos casi tres meses sin fútbol y nadie ha muerto por ello. No hubo síndrome de abstinencia, lo acatamos juiciosamente. Tampoco hubo festivales de música ni bares abiertos, ni bicicleteadas los domingos, ni salidas al parque o al cine ni visitas a museos; se congelaron el turismo, las reuniones con amigos, las parrilladas con padres, hermanos o hijos. Y nos hemos arreglado. Lo que no significa que deban desaparecer todas las actividades colectivas porque total podemos vivir igual. Por: Jorge Barraza