El diputado Manolo Rojas, del PDC, y el activista Denis Vallejos presentaron en Bolivia, según confirmó la Cámara de Diputados el 8 de octubre, una iniciativa para declarar al Che Guevara «enemigo de la patria» y retirar homenajes.
Borrar la huella del guerrillero es el objetivo. La propuesta busca quitar su nombre e imagen de monumentos, plazas, parques, escuelas y otras instalaciones públicas, incluido el monumento de El Alto, cuya presencia Rojas cuestionó.
La retórica fue dura. Rojas definió así uno de los proyectos: «realmente algo declarativo, que va a borrar esa mancha, esa ideología perversa que nos han venido inculcando estos 20 años».
Un segundo proyecto honra a excombatientes
El argumento de fondo es histórico. Según Correo del Sur, Rojas sostuvo que la guerrilla causó la muerte de bolivianos y pretendía instaurar un sistema semejante al de Cuba. Además criticó «Patria o muerte» en las Fuerzas Armadas.
Los excombatientes también entran en la propuesta. El segundo proyecto reconoce como «héroes de la patria» a quienes enfrentaron la guerrilla y plantea una pensión vitalicia para los 18 sobrevivientes, además de mausoleos en cementerios generales.
El debate revive un episodio de 1967. Guevara dirigió una insurgencia en Bolivia y fue capturado el 8 de octubre cerca de La Higuera y ejecutado al día siguiente. Su legado sigue generando controversia.