Los dirigentes de las cuatro zonas urbanas de Juliaca se reunieron con la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNASS) para abordar el incremento de cuatro soles en las tarifas de agua potable, donde el presidente Raúl Canaza Paxi confirmó que evaluarán medidas de protesta ante la escalada tarifaria proyectada hasta 2029.
Durante la reunión desarrollada el 15 de enero de 2025, la SUNASS informó que las tarifas continuarán incrementándose hasta 2029 con aumentos superiores a cuatro soles adicionales en el plan tarifario. Los representantes zonales calificaron el encuentro como «otro paseo más» debido a la falta de respuestas concretas sobre la resolución 027 del año pasado que ya había incrementado las tarifas del servicio.
Canaza Paxi denunció que la empresa SEDAJULIACA recauda aproximadamente dos millones de soles mensuales por el servicio de agua potable, sin evidenciar mejoras sustanciales en la calidad del suministro. El dirigente cuestionó el destino de estos recursos, especialmente tras el traslado controvertido de medio millón de dólares del BIC al BCP, fondos que considera pertenecientes a los usuarios.
Los usuarios reportan graves deficiencias en el servicio, incluyendo agua sucia con presencia de gusanos, suministro intermitente de apenas una hora diaria en sectores como Parque Cholo. Además, persiste el problema de facturación a zonas que no reciben el servicio, con comercios pequeños reportando cobros de hasta cien soles mensuales sin abastecimiento regular del líquido elemento.
La dirigencia propuso realizar una reunión ampliada con la participación del alcalde municipal en su calidad de presidente de la Junta de Accionistas, el directorio de SEDAJULIACA y los gerentes de la empresa. Esta convocatoria busca generar un espacio de diálogo transparente donde se sustenten técnicamente los incrementos tarifarios y se presenten planes concretos de mejoramiento del servicio de agua potable.
Los representantes zonales expresaron su rechazo rotundo al incremento tarifario sin mejoras correlativas en la calidad del servicio, calificando a la SUNASS como «cómplice de SEDAJULIACA» por no fiscalizar adecuadamente. Un dirigente manifestó que «SUNASS debe defender al usuario, no a los corruptos» y criticó la justificación de sostenibilidad del servicio cuando la población no recibe agua de calidad.
Ante la falta de respuestas satisfactorias de las autoridades reguladoras, los dirigentes advirtieron que el pueblo deberá tomar «otras medidas» para enfrentar esta problemática. La población juliaqueña enfrenta la disyuntiva entre continuar pagando tarifas elevadas por un servicio deficiente o implementar acciones de protesta para exigir mejoras reales en el abastecimiento de agua potable urbana.
