Dirigentes de Juliaca, Orlando Fernández Sejje y Raúl Canaza Paxi, presentarán este martes 3 de marzo en el Salón Consistorial dos demandas urgentes: cincuenta millones de soles y cien camionetas para la Policía Nacional del Perú ante la grave crisis de inseguridad ciudadana.
La sesión extraordinaria del Consejo Regional inicia a las diez de la mañana tras un pedido formal de noviembre del 2025, impulsado por organizaciones sociales de San Román que alertan sobre la delincuencia que azota las trece provincias y ciento diez distritos de toda la región Puno.
Fernández Sejje exige que los consejeros regionales lleguen con propuestas claras y presupuesto ya asegurado, rechazando ordenanzas vacías como la declaratoria de emergencia aprobada sin un solo sol destinado a combatir la criminalidad en calles y comunidades puneñas.
Canaza Paxi precisa que cada camioneta policial Toyota bien equipada cuesta doscientos veinte mil soles en concesionaria o trescientos mil mediante terceros, por lo que tanto Ejecutivo como Legislativo regional debieron presentar cotizaciones y planes de compra ante la ciudadanía expectante.
Los dirigentes convocan al gobernador Richard Hancco, presidente del CORESEC, junto a representantes de Policía Nacional, Poder Judicial, Ministerio Público y un ministro del Interior que anuncie medidas concretas para devolver tranquilidad a los habitantes de Juliaca y provincia.
Fernández Sejje llama a transportistas, comerciantes y organizaciones sociales a llenar el Salón Consistorial, advirtiendo que la población no tolerará más reuniones sin resultados tangibles ni compromisos reales para enfrentar la inseguridad que paraliza la vida diaria en San Román.
La sesión descentralizada representa la última oportunidad para que las autoridades regionales escuchen directamente a los ciudadanos más afectados y definan un plan de acción inmediato con recursos específicos contra la delincuencia que amenaza el desarrollo económico puneño.
Ambos dirigentes subrayan que sin videovigilancia, alarmas comunitarias y vehículos policiales operativos, Juliaca seguirá vulnerable, exigiendo que esta reunión marque el inicio de soluciones efectivas y no otra promesa vacía de las autoridades regionales.
