La discriminación hacia hablantes de lenguas originarias persiste en Puno, tanto en el ámbito familiar como en instituciones públicas y privadas, según denunció el responsable de lenguas originarias de la Dirección Desconcentrada de Cultura, Carolino Condori Flores, a un día de celebrarse el Día Internacional de la Lengua Materna.
La institución registró el año pasado al menos dos casos formales de discriminación lingüística en la región, y promueve la transversalización del enfoque intercultural en entidades del Estado, coordinando denuncias con la Fiscalía de Interculturalidad y Derechos Humanos de Juliaca, en la provincia de San Román.
«La discriminación parte de la propia familia, los papás ya no quieren que sus hijos hablen una lengua originaria, dicen para qué sirve la lengua, pero es uno de los derechos culturales y parte de nuestra identidad», declaró Condori Flores en Pachamama Radio.
Capacitación gratuita y rutas legales para enfrentar la discriminación
El quechua y el aymara son lenguas milenarias de Puno, cuya preservación enfrenta la presión del castellano desde generaciones anteriores, y la discriminación lingüística está penada por el Código Penal peruano, con penas evaluadas por el Ministerio Público según cada caso.
La Dirección Desconcentrada de Cultura imparte cursos gratuitos de quechua y aymara en el Colegio Santa Rosa de Puno, con 50 participantes en quechua y 48 en aymara, aunque más de 150 inscritos no asisten regularmente, según informó Condori Flores.
La enseñanza utiliza metodología lúdica con profesores especializados, y los ciudadanos que sufran discriminación lingüística pueden contactar directamente a la Dirección de Cultura, que toma acciones inmediatas y coordina con la Fiscalía de Interculturalidad de Juliaca para el proceso de investigación.
