El director de la Oficina Desconcentrada del Ministerio de Relaciones Exteriores en Puno, Luis Amadeo Luna De la Cruz, reveló que dos víctimas de trata fueron repatriadas desde Bolivia durante el año 2025.
Según el funcionario, este delito está directamente vinculado a la minería ilegal, la explotación sexual y el trabajo forzado, problemas que afectan especialmente a niños, niñas y adolescentes.
Luna De la Cruz explicó que la trata de personas en la zona se relaciona con redes que operan alrededor de la minería ilegal. Estas redes no solo explotan a adultos, sino que también captan a menores de edad, sometiéndolos a condiciones de esclavitud y abuso.
Las instituciones públicas de Puno trabajan en mesas técnicas para articular acciones concretas que prevengan y combatan este delito y destacó que ya hay personas denunciadas y detenidas, cuyos casos son investigados por el Ministerio Público.
Señaló que la pobreza y la falta de oportunidades económicas son factores que facilitan la trata. Advirtió que, mientras los adultos pueden distinguir mejor los riesgos, los niños y adolescentes son los más vulnerables y requieren mayor protección.
Frente a ello, hizo un llamado a la sociedad para proteger a los menores, recordando que son el futuro del país e instó a las familias y comunidades a estar alertas y denunciar cualquier situación sospechosa.
Los casos detectados están siendo procesados por las autoridades, pero el funcionario reconoció que la trata de personas sigue siendo un problema complejo que requiere mayor atención y recursos.
