Irán y milicias respaldadas por Teherán lanzaron misiles contra Israel y estados árabes, mientras EEUU e Israel bombardearon territorio iraní, el lunes 2 de marzo de 2026, en Medio Oriente, ampliando la guerra y elevando el impacto regional.
Los ataques incluyeron drones y proyectiles contra Kuwait y otras capitales del Golfo, mientras la aviación estadounidense e israelí golpeó decenas de objetivos en Irán, en una ofensiva sostenida que, según autoridades iraníes, alcanzó 131 ciudades.
“Hasta ahora no negociaremos con Estados Unidos”, afirmó Ali Larijani, alto funcionario de seguridad iraní, en la red X, en respuesta a los bombardeos, mientras el presidente Donald Trump dejó abierta la puerta al dialogo.
Escalada y víctimas
La Media Luna Roja iraní informó que los bombardeos han dejado al menos 555 muertos en Irán, una cifra que refleja la magnitud de la ofensiva y la extensión territorial de los ataques.
El conflicto impactó la economía global, con el petróleo al alza cerca de 9 % y caídas superiores a 1 % en futuros estadounidenses y bolsas europeas, mientras inversionistas buscan activos refugio.
En Líbano, Hezbollah confirmó lanzamientos de misiles hacia Israel y el Ejército israelí respondió con ataques en Beirut y el sur libanés; el Ministerio de Salud reportó 31 fallecidos y 149 heridos.
Impacto regional y advertencias
En Arabia Saudí, drones impactaron la refinería de Ras Tanura, que procesa más de medio millón de barriles diarios; autoridades cerraron temporalmente la instalación como medida preventiva, sin reportar víctimas.
El director del OIEA, Rafael Mariano Grossi, señaló que no existen indicios de daños en instalaciones nucleares iraníes, aunque advirtió sobre el riesgo que representa la escalada para la seguridad atómica regional.
La ofensiva se expande sin señales inmediatas de contención diplomática, con mercados volátiles y espacio aéreo restringido en varios países; líderes europeos evalúan evacuaciones, mientras Washington anticipa que el conflicto podría prolongarse.
