Pobladores de la zona de frontera en Capazo podrían decidir unirse a la región Tacna ante el abandono total del Gobierno Regional de Puno, que no ejecuta obras de desarrollo en la zona. El presidente del Frente de Defensa de Intereses de Capazo, Bernabé Ordóñez, manifestó que esta situación pone en riesgo la pérdida de territorio puneño.
Ordóñez expresó una profunda preocupación por la situación que atraviesan en la frontera con Bolivia y Tacna actualmente. Señaló que mientras su alcalde distrital realiza algunas obras con presupuesto de la gestión anterior, la ausencia de las autoridades regionales y provinciales es total.
El dirigente informó que el Gobierno Regional de Tacna ya ha comenzado a ejecutar proyectos directamente en territorio de Puno. Detalló que están construyendo canales de riego y cobertizos para proteger las verduras con presupuesto tacneño en beneficio de los pobladores locales.
Esta intervención de Tacna ha provocado que la población local empiece a aceptar de buena gana la ayuda externa. Ordóñez comentó que los pobladores, al ver el apoyo concreto, ya comentan que «mejor nos vamos a Tacna» porque allí sí reciben beneficios.
Como ejemplo, mencionó la ayuda para el ganado, un pilar fundamental de su economía local y sustento familiar. Dijo que los pobladores de la zona de Tacna reciben entre quince y veinticinco pacas de avena o alfalfa para sus animales, mientras que en Puno no han recibido ni una sola.
Ordóñez indicó que el alcalde de Capazo tiene pacas de alimento guardadas en un depósito del municipio sin distribuir. Sin embargo, hasta la fecha no ha distribuido esta ayuda, que resulta necesaria en este momento para que los animales puedan recuperarse.
El representante del frente de defensa también se refirió al proyecto Vilavilani, que fue suspendido por las autoridades competentes. Expresó su temor de que exista la intención de reactivar este proyecto hídrico, lo que podría afectar directamente sus recursos de agua.
Ordóñez considera que el gobernador de Tacna apoya a la población con una estrategia territorial bien definida. El dirigente cree que la autoridad tacneña busca ganar la simpatía de la gente para justificar el uso de las aguas de la cabecera de cuenca.
El dirigente subrayó la falta absoluta de proyectos hídricos para mejorar y conservar los pastos naturales en su zona fronteriza. Tampoco existen iniciativas para el mejoramiento de alpacas, productos de riego ni desarrollo ganadero en la región puneña.
Ordóñez describió que todos los canales que usan son rústicos y no cuentan con tecnología moderna para optimizar el riego. Afirmó que las aguas del río Mauri, que aporta cerca del setenta por ciento del caudal, podrían ser utilizadas para la provincia de El Collao.
El dirigente recordó que el gobernador regional de Puno visitó la zona durante su campaña electoral para ganar votos. En esa oportunidad, se comprometió a atender sus necesidades básicas, pero hasta el momento no ha cumplido con nada de lo prometido.
Esta decepción se hizo evidente durante una reciente expoferia realizada en Mazocruz donde participaron varias autoridades regionales. A este evento asistió el gobernador de Tacna, pero el gobernador de Puno, Richard Hancco, estuvo ausente y no envió representantes.
Ordóñez manifestó que este tipo de ausencias los hace sentir completamente decepcionados y abandonados por las autoridades puneñas. Con estas actitudes, presumen que van a perder territorio porque la gente necesita obras concretas y apoyo real de las autoridades.
En cuanto al sector salud, indicó que en el distrito de Capazo sí están recibiendo atención de alguna forma preventiva. Comentó que han tenido campañas de atención integral, aunque no cuentan con un servicio médico permanente las veinticuatro horas del día.
El dirigente siente que se ha quedado solo en la lucha por las reivindicaciones de su pueblo y territorio. Observó que ya no hay dirigentes en Mazocruz, Conduriri, ni en otras localidades cercanas que levanten su voz ante las autoridades regionales.
Ordóñez hizo un llamado a la población de Ilave, Mazocruz y Conduriri para que recapaciten sobre estos problemas territoriales urgentes. La falta de unión y de liderazgo social debilita significativamente la capacidad de reclamo de toda la zona fronteriza.
El dirigente anunció que después del aniversario de su distrito, que es el próximo veintinueve, convocará a una reunión amplia. Espera contar con la asistencia masiva de la población para definir las próximas acciones a tomar contra el abandono estatal.
Ordóñez advirtió que si la gente no asiste a la convocatoria, después no podrán culparlo por la inacción territorial. Su intención es organizar a la población para enfrentar unidos el olvido de las autoridades regionales y exigir sus derechos.
El dirigente también señaló que la población está en una encrucijada difícil entre permanecer en Puno o aceptar Tacna. La gente necesita el apoyo y las obras para sobrevivir, por lo que no se les puede impedir que reciban la ayuda externa.
Finalmente, Ordóñez reiteró que la falta de atención del Gobierno Regional de Puno es la causa principal del problema territorial. La población se siente abandonada por sus autoridades y busca soluciones donde las pueda encontrar para su desarrollo y bienestar.
