Postrado en una cama junto a su otro pequeño de 3 años encontramos a Oscar Aquino Vilca, luego del fatídico 29 de diciembre donde lamentablemente perdió a “Ender” su hijo de 8 años, tras el brutal accidente sufrido. Para Oscar y su familia el dolor nunca se ira, siempre recordaran el día que su familia perdió su felicidad, por ello con un nudo en la garganta pide justicia y que la población puede continuar apoyándolo en este difícil momento.
Oscar Aquino Vilca, padre del maravilloso niño como describen muy cariñosamente a Ender de 8 años, declaró sobre el trágico accidente ocurrido el fatídico 29 de diciembre del 2025 en Juliaca. Donde el conductor ebrio, Luis David Fernández Lima los atropelló a Aquino y a sus dos hijos, dejando a Ender sin vida y al menor de 4 años con graves lesiones. El padre, hospitalizado por más de una semana, recién esta consiente y su primer pedido es justicia.
Impacto del accidente:
Aquino sufrió un aplastamiento de disco y fisuras en las vértebras L3 y L4, según los médicos. Su recuperación demandará al menos seis meses de reposo absoluto y un año de rehabilitación. Actualmente, apenas puede caminar y realiza esfuerzos mínimos, lo que le impide trabajar y generar ingresos para su familia.
Que paso aquel día…
“Me golpeó de atrás, no vi nada. Solo recuerdo un empujón fuerte y volar por los aires”, relató Aquino. El impacto fue tan violento que perdió el conocimiento y despertó al día siguiente en el hospital, “he pensado mucho en aquel día, y conversado con algunos testigos, los cuales sostienen que me recupere, recogí a mi menor hijo, lo cargue y busque a mi otro pequeño, pero jamás lo encontré”, relata entre lágrimas Oscar.

Las cámaras de vigilancia confirmaron que el conductor iba a excesiva velocidad, sin dar oportunidad de reacción, el impacto fue tan fuerte que los tres salieron volando y “Ender” se enganchó en el vehículo y fue arrastrado más de 100 metros, donde falleció tras un grito ensordecedor.
Ender: un niño alegre y solidario
Ender, conocido cariñosamente como “Rick”, era descrito por su padre como un niño feliz, empático y estudioso. “Era muy bueno, le gustaba compartir. Una vez me pidió un sol para dárselo un compañero”, recordó con dolor. Su muerte ha dejado una herida profunda en la familia, especialmente en su hermano menor, Dilan, que hace poco cumplió 4 años.
Dilan, el hijo sobreviviente:
Dilan, de 4 añitos presenta hematomas en la cabeza y raspones en el rostro y abdomen. Aunque los médicos lo mantienen en observación, su estado aún preocupa. Su madre, Ruth Nelly Almansa Medina, relató que, al enterarse del accidente, su cuerpo “se paralizó” por la impresión. La familia espera resultados de nuevas tomografías para descartar complicaciones.
Llamado desesperado a la solidaridad y a la justicia
Aquino agradeció el apoyo económico recibido a través del número Yape 960986878, pero pidió aún más colaboración ya que su recuperación será bastante prolongada. “No tengo ingresos por seis meses. Mi esposa tampoco trabaja”, advirtió. Además, exigió justicia para su hijo: “Ni un animal merece morir así, arrastrado por metros. Que el conductor pague por esto”.


