En el Perú se vive una tendencia hacia la derechización y el autoritarismo, donde el régimen democrático se cierra gradualmente y el gobierno pretende ejercer control sobre las ONGs, desconociendo su importante labor en educación, salud y asistencia social que el Estado no cubre eficientemente debido a la corrupción, dijo la secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Jennie Dador Tozzini.
En diálogo con Razón Libre de Pachamama radio, señaló que las ONGs brindan servicios esenciales en lugares alejados, canalizando ayuda que el Estado no provee adecuadamente. Sin embargo, el Ejecutivo busca regularlas bajo el argumento de supuesta «actividad política», poniendo en riesgo a entidades como la Coordinadora de Derechos Humanos que vela por los derechos humanos de la ciudadanía.
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos alerta que esta intención del gobierno de controlar a la sociedad civil responde a la aspiración de «gobernadores tiranos» de limitar los aportes ciudadanos. En lugar de aprovechar estos aportes, buscan imponer un control que pone en riesgo la democracia peruana, indicó.
El denominado proyecto de ley anti-ONG impulsado por la bancada fujimorista, tiene el propósito de regular drásticamente a las ONGs bajo pretextos oscuros y eso representa un grave peligro para la democracia y la participación ciudadana en el Perú, alertó.
